2010: Memoria y Educación. El Taki Ongoy y la historiografía.

Por José Ignacio Allevi (*)

La cercanía del año 2010 revive numerosas cuestiones y muchas de ellas conciernen al campo de la Historia. Infaltable es, por supuesto, la celebración del Bicentenario de la Revolución de Mayo en Argentina -aún cuando no es claro si esto merece celebrar o reflexionar acerca del destino y la conducción de nuestro país. Pero la mirada atenta de los historiadores puede dirigirse hacia un pasado en apariencia remoto, pero que, como todos sabemos, constituye una sección estructurante de la historia de América, de la cual todos somos parte.

El 2010 permite recordar -antes que celebrar- el inicio de una década revolucionaria en el Virreinato del Perú, especialmente en la zona de Huamanga. Me refiero a los hechos acaecidos a partir de 1560, entre los cuales encontramos al Estado Neoinca de Vilcabamba y al movimiento del Taki Ongoy. El último de ellos será el que acapare nuestro análisis.

El presente artículo pretende valerse de la proximidad de los 450 años de estos acontecimientos para emprender un breve estudio acerca del tratamiento historiográfico que recibe hoy día la Historia Americana como totalidad, sirviéndose de dicho movimiento, que resulta un caso perfecto de aplicación del modelo que sostenemos. Somos concientes que las discusiones historiográficas americanas son un tópico que podría considerarse de “larga duración” –parafraseando a Braudel y su modelo temporal-, pero creemos pertinente que la discusión a nivel masivo no ha sido instalada. Creemos que el ámbito científico no ha podido extender todas sus corrientes hacia el público no abocado a la disciplina histórica y particularmente hacia los estudiantes secundarios.

Por ello consideramos que la cercanía de la con-memoración de los hechos acontecidos en Huamanga -analizados en clave historiográfica- y la discusión / aplicación / ensayo de la Nueva Ley de Educación Nacional, brindan un marco propicio para un examen de perspectivas con las cuales analizar, de manera íntegra y consciente, la Historia de América a partir de la Conquista.

  2010: Memoria y Educación.
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Propone un ejercicio de memoria en clave historiográfica, sobre el significado del proceso de independencia y la luchas de resistencia de los originarios teniendo en cuenta la cercanía del "Bicentenario" de 2010.

(*) Estudiante de Profesorado y Licenciatura en Historia por la Universidad Nacional del Litoral.

En busca de la tierra prometida: Influencia de las migraciones internas en Grand Bourg y Trujui (1947-60)

Seguimos publicando una serie de documentales producidos en el I.S.F.D. y T. Nº 42 bajo el EDI de la Profesora Augusta Fermani, para recordar a una persona que hizo mucho para incorporar nuevas temáticas al quehacer histórico de los docentes que nos formamos allí.

Ésta vez presentamos el documental “En busca de la tierra prometida: Influencia de las migraciones internas en Grand Bourg y Trujui (1947 a 1960)” (*), en él, sus autores realizan una reconstrucción histórica a través de fuentes orales del recorrido de tres migrantes que llegaron a las localidades de Grand Bourg y Trujui (Conurbano bonaerense) entre 1947 a 1960. El video analiza el recorrido desde el lugar de origen de los migrantes, su travesía, sus problemáticas sociales y económicas, hasta el lugar de destino; donde se tejen nuevas relaciones sociales con los nuevos vecinos y las nuevas condiciones de vida. Todo en el marco histórico del impulso demográfico del primer peronismo, el “desarrollismo”, y sus distintas modalidades tras gobiernos posteriores. Sin dudas, las migraciones internas en nuestro país contribuyeron a dinamizar la sociedad siempre cambiante en la que vivimos, generando nuevas problemáticas que se podrían comparar con otro fenómeno como las inmigraciones a lo largo del siglo XX y los movimientos de personas en general a lo largo del mundo.

(*) Por Eduardo Acosta, Mario Roberto Molina, y Mario David Schenfeld. I.S.F.D. y T. Nº 42: “Leopoldo Marechal”. San Miguel, Buenos Aires, Argentina. 2007.

Censura de la cultura (1976-83)

El siguiente documental tiene una doble intencionalidad para nosotros: por un lado, forma parte de la serie de videos del I.S.F.D. y T. Nº 42, en el marco del EDI de la profesora Augusta Fermani, a la cual homenajeamos con la difusión del material creado en su espacio. Y por otro, nos sirve para no olvidar los horrores de la última dictadura militar argentina (1976-83); por la cual hoy recordamos en el Día de la Memoria a toda una generación de militantes sociales que dieron su vida por un mundo mejor, en tiempos donde siquiera pensar ésta idea (y llevarla a la práctica) era motivo de persecución y eliminación

A ésto apunta el documental “Censura de la Cultura (1976-83)” (*), cuando desarrolla de una forma muy clara una de las formas de terrorismo efectuadas por el régimen derechista de aquella época, como la censura de los medios, prensa y literatura. Sus autoras realizan un trabajo de síntesis acompañado con entrevistas que dan cuenta de aquella realidad. Ojalá nos sirva para pensar hoy si esa censura sigue o no activa, motivándonos a relacionar lo que somos ahora a la luz del pasado.

(*) Por Camila Arrieto, Cecilia Gamarra, Cintia Díaz y Cintia Martínez. I.S.F.D. y T. Nº 42: “Leopoldo Marechal”. San Miguel, Buenos Aires, Argentina.

8 de marzo: Por los derechos de la mujer

Por Cintia Valeria Díaz (*)

Las mujeresEsta fecha trae a mi mente una imagen: Una señorita en la parada del colectivo recibiendo de un muchacho una flor de celofán, con un lindo moño y una inscripción que dice Felicidades, como si se tratara de un festejo primaveral; claro sin ofender a quienes recibieron hoy una flor; pero ¿acaso no seria mejor obsequio el reconocimiento?.Me refiero al reconocimiento a la lucha de aquellas mujeres de todos los tiempos que resistieron y persistieron, aquellas que desde sus lugares de acción, no cesaron en sus esfuerzos para transgredir las líneas divisorias del genero.

Existen muchas teorías acerca del significado de esta fecha. La más difundida es la que marra los acontecimientos en una fábrica en EEUU, en los que murieron obreras textiles. Otra no oficial afirma que se refiere a la Primera Internacional Socialista Femenina. La cuestión aquí no es detenerse en comprobar dichos planteos, si desmenuzar las razones por las cuales el “sexo débil” merece un día de reconocimiento social.

Una vez superada “la incertidumbre de la ingobernabilidad de las mujeres y la certeza de la inferioridad biológica”, fue menester emprender otras luchas y conquistas: la emancipación jurídica ante la ley que le puso fin a la potestad masculina; el derecho al voto; el ejercicio de profesiones y oficios antes reservados a los hombres como la medicina, la ciencia, la política, etc. Como afirmo a principios de siglo la anarquista Juana Rouco Buela: “Es preciso que comprendáis de una vez por todas que nuestra misión no se reduce a criar a vuestros hijos y lavaros la roña; que nosotras tenemos también derecho a emanciparnos y a ser libres de toda clase de tutelaje; ya sea económico, social o marital”.

A pesar de los avances realizados por la cultura occidental para establecer una relación más igualitaria entre hombres y mujeres; todavía quedan gran cantidad de asignaturas pendientes a resolver. Entre ellas se pueden mencionar las distintas formas de violencia que la sociedad moldeada a imagen y semejanza de los varones ejerce sobre nuestros derechos; como la participación en puestos políticos, la falta de atención por parte de las autoridades en casos de abusos, la discusión sobre el aborto y a ¡esta altura del siglo XXI! las reticencias sobre cuestiones como reproducción y formas de anticoncepción.

Para hablar de nuestros derechos es necesario partir de la idea de los “Derechos Universales del Hombre”, surgidos de la Revolución Francesa. El concepto Universal es abstracto, es decir no especifica quienes los poseen. Entonces excluye a quien no entra en el canon de hombre El Ciudadano pasa a ser el hombre. Lo Universal esta representado por el género masculino, y esto situaba a las mujeres en una categoría de particularidad, por lo tanto se las excluye.

Si nos situamos en Nuestra Historia y revisamos el Pacto de la Revolución de Mayo ( bajo los ideales franceses), el 19 de septiembre de 1811 el Cabildo del Río de La Plata resolvió que no serian considerados “vecinos”, ni los negros, ni los indígenas, ni los mestizos, ni las mujeres y que solo podían participar quienes tenían casas fundadas. Resultado: La Ciudadanía era para los varones blancos, heterosexuales y propietarios.

La condición de mujer no nos incluía dentro de la ciudadanía, para un hombre negro o mestizo que pudiera comprar su “certificado de blancura” era posible llegar a ser ciudadano; pero el ser hembra ponía a la mujer en el implícito destino de la reproducción y del rol de ama de su hogar, cuidando niños, lavando, cocinando etc., pero excluidas de la esfera social, política y económica.

Si atendemos a las palabras de Petrona Rosendo de la Sierra, que decía: “El talento de las mujeres nada tiene que envidiarle al del hombre para ejercer el arte, la ciencia, la política, el cultivo…”.Podremos comprender que las mujeres merecemos gracias a siglos de luchas la participación que hoy tenemos.

En la política argentina el numero de mujeres es menor, esto tiene que ver con la marginación histórica en esta esfera, aun así se llego al parlamento .Sin dudas desde 1991 cuando se estableció la Ley de Cupo Femenino, se ha evolucionado. En un principio se aplico solo en las elecciones de diputados, luego se amplio a senadores y constituyentes, y los cambios siguen.

Hoy más que nunca las palabras de Claudia Mafia revelan la realidad:
“Cuando una mujer entra en la política, cambia la mujer. Cuando muchas mujeres entran en política, cambia la política”

Desde la llegada de las mujeres a la política se introdujeron nuevos temas en la agenda como iniciativas sociales, la familia, la salud, la niñez, y los derechos de la mujer.

La lucha continua para que el Universal femenino no sea excluyente, ni elitista; para que todas las mujeres: nativas, negras, blancas, migrantes, adolescentes, heterosexuales, ancianas, bisexuales, lesbianas, transgenero, analfabetas, monjas, intelectuales, rabinas, pastoras, militares, prostituta, célibes, discapacitadas, guerrilleras, presas, atletas, campesinas, urbanas, académicas, empresarias, profesionales, desocupadas, piqueteros, cartoneras, artistas, científicas, impolíticas; tengamos un acceso mas abierto a mas esferas sociales. Mientras nos toca seguir trabajando, estudiando, amando, discutiendo, apoyándonos en paralelo con la revolución pacifista para distribuir la alegría del reconocimiento.

Si revisamos la historia, las mujeres siempre aparecen como casos excepcionales; como heroínas o malvadas, son internacionalmente conocidas Juana de arco, Isabel de Inglaterra, Isabel La Católica entre otras, a nivel local Mariquita Sánchez de Thompson o Eva Duarte, entre otras enaltecidas.

Desde los años 70 con la ola feminista este lugar de excepción o de ausencia dado a la mujer se modifico, cuando activistas y académicas empezaron a ponerlo en tela de juicio, para dar paso a investigaciones y al surgimiento de la Historia de las Mujeres. Éste enfoque hace hincapié en el rol de las mujeres; no como personajes míticos o excepciones; sino como parte importante en los procesos históricos de cambios sociales, y políticos y como un agente de transmisión de cultura. Esta historia surgida de académicas rescato las vivencias de mujeres comunes, de obreras, de intelectuales, de amas de casa; en fin de quienes hacen posible la reproducción social y cultural desde sus lugares de acción.

Es un tipo de historia resultado de estudios hechos por mujeres ya que como dijo Eva Duarte: “Así solo como los obreros solo pudieron salvarse a si mismos, y así como siempre he dicho que solamente los humildes salvaran a los humildes, también pienso que únicamente las mujeres serán la salvación de las mujeres”.

En cuestión de luchar por nuestros derechos se pueden conciliar las palabras de distintas mujeres de diferentes épocas e ideas, sean anarquistas, socialistas, demócratas, populistas, conservadoras o liberales, existe un mismo objetivo: trasgredir la división de genero, pasar esa línea históricamente vallada.

Finalmente este siglo encuentra a las mujeres trabajando cuando sus maridos, padres o hermanos están desocupados, a chicas de la calle explotadas y prostituidas a los once o doce años, a maestras y profesoras haciendo paro por mejoras educativas y un salario digno, a un grupo de abuelas buscando a sus familiares incansablemente desde hace tres décadas, a una Presidenta de la Nación elegida democráticamente y a diputadas y senadoras adeptas u opositoras, a lideres piqueteros, a cartoneras que recorren calles, y a gran cantidad de esas mujeres anónimas que día a día construyen la historia. Las mujeres enfrentamos las prohibiciones y los limites. Aprendimos a movernos solas por las ciudades, lejos de la protección de los hombres. Aprendimos a ejercer derechos y a conocer nuestro propio cuerpo. Aprendimos el precio de la responsabilidad de la independencia.

Es así las mujeres somos malabaristas: mantenemos el equilibrio entre el espacio de la familia que sostenemos y la vocación pública que elegimos, profesiones, trabajo, política etc. Traspasamos todos los días esa línea entre la familia y la vocación pública, ida y vuelta.

(*) Profesora de Historia por el I.S.F.D. y T. Nº 42: “Leopoldo Marechal”, San Miguel, Buenos Aires, Argentina.

(**) La imagen está basada en la composición “mujeres escuchando” de subcomandanta, con licencia creative commons by-nc-sa.

Pan y Rosas: Día internacional de la Mujer Trabajadora

¡Pan y Rosas!

Que no te nieguen el pan
dorado y fértil de tu trabajo.
El telar y la fábrica.
El barro accesible de los sueños
tomando vida
en tus manos de grácil artesana.
El huerto y el taller,
la universidad y los fogones.
La sabiduría de tu oficio
congregando frutos y poemas
en el árbol irrepetible de la historia.
Pero tampoco las rosas
hondas y fragantes del descanso.
Tu legítima herencia
de bosques y playas.
La complicidad del sol
en tu piel de niña.
El placer del mar
cuando se ha llorado…

Ana Rosa Fernández


(Especial cortesía de Pateando el Tablero)

Recursos para el aula, y la lectura en general:

(*) La imagen ha sido encontrada en la web Revista del Sur. [Ir al sitio web]

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