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Autor: Fabián Gaspar Bustamante Olguín

La imagen de la naturaleza entre europeos y asiáticos

La imagen de la naturaleza entre europeos y asiáticos

Este escrito es una forma de complementar sobre el tema Occidente v/s Oriente que planteó Mario Molina, en una reflexión anterior. No obstante, la reflexión hecha por Molina sólo da cuenta de una parte de oriente -que en este caso serían los árabes-, y faltó, por tanto, los “orientales” de más allá. Por ende, nuestra reflexión será acerca de la imagen de la naturaleza de los europeos y los asiáticos, respectivamente, lo que me lleva pensar lo diferentes que somos.

Si entre Oriente y Occidente la concepción del hombre y las ideas de Dios eran distintas, la imagen de la naturaleza que teníamos ambos mundos no podía ser más opuesta. En Europa, el paso de una cosmología egocéntrica a otra heliocéntrica se realizó gracias a un proceso de investigación sobre el mundo exterior, en el que el análisis primero y después la abstracción matemática desarrollaron el racionalismo cuantitativo. Y mientras que en Europa la explicación de las realidades objetiva y subjetiva se hacía en base al principio de causalidad, en Oriente todo se entendía bajo el principio de analogía. Los saberes “experimentales” de Occidente chocaban con los saberes “sapienciales” de Asia. Aquellos correspondían al campo de la ciencia; éstos, por el contrario, se movían en el terreno de la sabiduría. Para cultura europea, la naturaleza, que es objetiva, está fuera del sujeto, es susceptible de ser aprehendida cognoscitivamente por la mente creadora del sujeto y, después, puede ser transformada. Mientras que, para la cultura asiática, la propia naturaleza envuelve al sujeto, de la que ésta es una parte pequeña, incluso insignificante, que diluye en el todo de la naturaleza.

Cuando estos dos universos axiológicos tan dispares, por no decir antagónicos, entraron en contacto en los siglos XVI y XVII no cabía otra salida que la del diálogo, la comprensión reciproca y el respeto mutuo. Sin embargo, eso no ocurrió y, fue la violencia “racional occidental” la que se impuso entre los orientales, incluso, hasta hoy en día.

Reflexiones acerca de las contradicciones de los regímenes socialistas

Reflexiones acerca de las contradicciones de los regímenes socialistas

Con las vacaciones no sólo uno se «despeja» de sus labores sino también el ocio provoca a pensar ciertas cuestiones que rondan por la cabeza. Con la renuncia de Fidel Castro a la presidencia cubana, he querido, esta vez, exponer una breve reflexión acerca de las contradicciones de los regímenes socialistas. Espero que esto sirva para conversar y debatir acerca de este tema.

La rebelión del pueblo contra el estamento burgués se tradujo en nuevas formas de organización social que en algunos casos demostraron su eficacia, pero que en otros resultarían más desastrosas que las del antiguo sistema feudal. Los mayores logros de los sistemas comunistas fueron de tipo colectivo, tanto como la implementación de un nuevo orden social, el derrocamiento durante la Segunda Guerra Mundial de los fascismos beligerantes o la contribución al avance de la ciencia aeronáutica, en el caso de los soviéticos. Sin embargo, los regímenes socialistas fallaron (o mejor dicho, siguen fallando) en aspectos individuales de vital importancia, como la garantía por el poder público de bienes de consumo de primera necesidad o de un nivel de bienestar digno.

Por otra parte, el inicio de los regímenes socialistas inició su andadura de manera no democrática (exceptuando el gobierno de Salvador Allende y la Unidad Popular, en Chile, en 1970) y la prosiguió bajo el autoritarismo. La violencia institucionalizada de los derechos fundamentales del individuo fue una constante del bloque socialista y las medidas de represión que debían asegurar la pervivencia del régimen contra los disidentes, acabaron provocando el rechazo popular (La Primavera de Praga, en 1968). Otras de las causas que precipitaron la caída del comunismo y en la que subyace en la incapacidad de los actuales estados socialistas es el postulado de la igualdad. Hemos visto que en todos los estados socialistas, una pequeña elite disfruta de privilegios tanto más indignantes cuanto que se daban en países de muy bajo nivel de vida, tenemos el ejemplo de Cuba en donde, por ejemplo los artistas no se visten ni comen lo mismo que el resto del “pueblo”.

Por otra parte, los líderes comunistas como Lenin, Mao, Stalin, Tito o el mismísimo Fidel Castro son fenómenos sociológicos, hecho que los teóricos del comunismo no supieron valorar en su justa medida, lo que llevó a crear el “culto a la personalidad”, dejando de lado que ellos tuvieron como misión llevar sus ideales políticos.

Sobre el molde cultural latinoamericano (una breve reflexión)

Sobre el molde cultural latinoamericano (una breve reflexión)

Gracias al artículo del papel del Santo en la fe popular y otros textos, he reflexionado acerca del molde cultural latinoamericano que, desde los tiempos de la colonia, se compone de los siguientes ingredientes básico distintos uno del otro pero que se complementan entre sí:

a) Religiosidad escatológica y religiosidad vertical: Latinoamérica heredó de España una religiosidad pasiva, orientada hacia el más allá y muy alejada de la realidad terrenal.

b) El idealismo español cuya expresión es el «caballero» que desdeña el trabajo manual y el comercio.

c) El desdén por lo útil, práctico y material.

d) La actitud fatalista y la inercia y pasividad que le son inherentes, fruto de su falsa interpretación teológica de la religión y acentuada por influencias islámicas. Uno de los factores más importantes en la cultura latinoamericana es la adaptación, la pasividad frente a lo existente. En la cultura de las naciones de industrialización avanzada es la actividad, la transformación, como factor importante. Recordemos las tesis de Max Weber que la influencia del protestantismo fuera factor causante, aunque no determinante, del desarrollo de los países protestantes. La Iglesia católica en cambio no contribuyó para democratizar la sociedad y lograr la igualdad económica. Los protestantes al ayudar a demoler las estructuras jerárquicas, colocaron los cimientos necesarios sobre los cuales la democracia pudo establecerse, progresar y elaborar la cultura de masas.

La «Historia desde abajo» para Eric Hobsbawm

La «Historia desde abajo» para Eric Hobsbawm

Este es un breve resumen sobre la «historia desde abajo», que aparece en el libro «Sobre la Historia» (2002), del historiador británico Eric Hobsbawm. El resumen, que verán a continuación, no tiene otra intención de compartir con los bloggeros «historiantes», la particular visión de este historiador, que vale la pena leerlo. Saludos para todos, desde Santiago de Chile.

A modo de introducción señalaremos que los nuevos referentes problemáticos son constantemente convertidos en objetos de reflexión histórica, y esto no es simplemente resultado de la forma en que los historiadores “se dan cuenta” de aquellos problemas que siempre estuvieron ahí, esperando ser estudiado, sino que éstas son el correlato de distintos tipos de transformaciones sociales.

El reciente interés por hacer historia de distintos grupos particulares, no puede ser entendida sin repasar en la serie de procesos que han hecho posible y aún más deseable el que las distintas agrupaciones sociales expresen y configuren su historia como fuente de información y proveedora de datos que en el pasado ignora que ella no se ocupa de su estudio y la representación de algo que de pronto “aparece”, sino que un claro poder de objetivización frente a determinados ámbitos temáticos.

El conocimiento histórico no es entonces un simple vehículo para representar “el pasado”, sino que resulta constitutivo de esa idea de pasado. Al respecto, resulta pertinente resaltar dos dinámicas: en primer lugar, la emergencia de nuevas problemáticas en la producción historiográfica; y en segundo lugar, la apelación en ciertos procesos políticos.

Sobre lo primero, puede recogerse la discusión que Eric Hobsbawm realiza en el capítulo sobre la historia desde abajo. El autor recuerda que sólo se puede hacer historia desde abajo, desde el momento en que empieza a preocuparnos lo que la “gente corriente” hace frente a ciertas decisiones o determinados acontecimientos. En palabras de Hobsbawm: “(…) sólo a partir del momento en que la gente corriente se convierte en un factor constante en la toma de grandes decisiones y en tales acontecimientos. No sólo en momentos de excepcional movilización popular como, por ejemplo, las revoluciones, sino en todo momento o durante la mayor parte del tiempo. (p. 206)”.  La historia de la gente corriente como capo de estudio especializado empieza con la historia de los movimientos de masas del siglo XVIII. Hobsbawm supone que es el historiador Jules Michelet es el primero de los grandes historiadores de los que abajo: la Gran Revolución francesa es el núcleo de su obra.

En cuanto al tema de las fuentes, la historia de los de abajo, a diferencia de la historia positivista, no posee un conjunto de material relativo a ella. “La mayoría de las fuentes correspondientes a la historia de los de abajo sólo han sido reconocidas como tales fuentes porque alguien ha hecho una pregunta y luego se ha puesto a buscar desesperadamente la manera de responder a ella (p.208).” Pero también existen excepciones como los historiadores que estudian la Revolución Francesa. Plantea Hobsbawm que tienen muchas fuentes en la que constituye la génesis de una historia moderna de las bases debido a dos características principales: por tratarse de una gran revolución en la que actuaron numerosas personas y la segunda, por el trabajo de la burocracia que recopiló y guardó en los archivos nacionales toda esa información, lo cual fue beneficioso para los historiadores franceses.

Siguiendo con la idea de Hobsbawm, afirma que hay algunos tipos de material relativo a la gente corriente todavía no ha sido un estímulo suficiente para pensar en la correspondiente metodología. Aquí sale a la palestra la historia oral que si bien los recuerdos pueden parecer los bastante interesantes, en palabras del historiador inglés nunca se hará un uso apropiado de la historia oral hasta que se determine qué es lo que puede fallar en el recuerdo, del mismo modo que se determina cuando algo sale mal al momento de copiar manuscritos a mano. Con esto, Eric Hobsbawm nos plantea es que la historia oral es un medio poco fiable  de preservar los hechos. Más, afirma: “la metodología de la historia oral no es sólo importante para comprobar si los recuerdos de ancianas y ancianos grabadas en cintas son dignas de confianza (p.210).” Recomienda que con los testimonios de lo grabado en cinta se hagan experimentos para investigar lo que la gente realmente pensaba o hacía.

El historiador “de abajo” encuentra sólo lo que busca y no lo que le está esperando. En este sentido, el historiador debe saber qué es lo que busca y sólo si sabe, puede reconocer si lo que encuentra encaja con su hipótesis o no; y si no encaja tiene que pensar en otro modelo que se construye sobre la base del saber, la experiencia lo que permite eliminar hipótesis inútiles. Se necesita también imaginación y saber sobre el pasado con el fin de evitar el anacronismo. Todo esto para construir y reconstruir un sistema coherente en el que pueda inferirse los supuestos y parámetros sociales y las tareas de la situación.

Para Hobsbawm el objetivo de la historia “desde abajo” no es sólo descubrir el pasado sino explicarlo y proporcionar un vínculo con el presente ya que el proceso de comprenderlo tiene mucho en común con el proceso de comprender el pasado, aparte de que comprender cómo el pasado se ha convertido en el presente nos ayuda a comprender éste, y es de suponer que algo del futuro. Buena parte del comportamiento de gente de todas las clases sociales de hoy es, de hecho, tan desconocido y poco documentado como gran parte de la vida de la gente corriente del pasado.

Los historiadores de “los de abajo” dedican gran parte de su tiempo a averiguar cómo funcionan las sociedades y cuándo no funcionan, además de cómo cambian. No pueden dejar de hacerlo, toda vez que su tema, la gente corriente, constituye el grueso de toda sociedad, aunque a veces se tienda a olvidar de que éstos constituyen  un factor importante en la toma de decisiones recientemente, lo cual se convierten en la base de las reivindicaciones de diversos grupos sociales que se traduce en demandas de representación histórica.

   

Gran Bretaña es el país más enfermo de Europa

Gran Bretaña es el país más enfermo de Europa

Esta noticia, que apareció en el diario chileno La Nación, sorprende mucho ya que un país tan desarrollado como Gran Bretaña, está considerado como el país «más enfermo de Europa». Es una noticia que no la quiero dejar pasar ya que muestra la «otra cara del desarrollo». Dejo su reproducción:

Gran Bretaña es considerado como «el país más enfermo de Europa» luego que un informe oficial dio cuenta de los altos niveles en el país de obesidad, abuso de alcohol, diabetes y enfermedades respiratorios por el cigarrillo. De acuerdo al estudio, que publicó hoy el periódico Daily Telegraph y comisionado por el Ministerio de Salud, el índice de obesidad en adultos británicos es el peor de la Unión Europea (UE), y en algunas areas, incluso supera a Estados Unidos. En el condado de Lincolnshire, en el norte de Inglaterra, al menos un tercio de los hombres y de las mujeres sufre de obesidad y su salud corre peligro. Además, destacó que unos 900.000 niños británicos menores de once años son obesos, un 50 por ciento en comparación con la década pasada. El informe dio cuenta además que Inglaterra es el único país europeo con un índice de consumo de alcohol en aumento, como también en muertes por consumo de bebidas alcohólicas en exceso, especialmente en mujeres. El estudio destacó que los británicos beben 11,37 litros puros de alcohol por persona, comparado con la media europea de 10,95 litros. El número de mujeres de entre 35 y 54 años que murió por abuso de bebidas alcohólicas se duplicó en los últimos 15 años. En Gran Bretaña hay 288 muertes por cada 100.000 personas debido a enfermedades vinculadas al cigarrillo, comparado con 263 en la UE. También se informó que en el país, los británicos comen 25 kilogramos menos de frutas y vegetales por año que los europeos. El número de diabéticos aumentó un 4,8 por ciento en los hombres y un 3,6 por ciento en las mujeres desde 2003. El informe del Ministerio de Salud explicó además que Gran Bretaña sigue siendo el país con más número de embarazos entre adolescentes menores de 20 años, como también la nación con mayor número de infectados por la enfermedad sexual chlamydia. Andrew Lansley, ministro de Salud en la oposición, declaró que las cifras y datos del reporte «son un shock» y agregó que el gobierno «está perdiendo la batalla en los desafíos de sanidad pública». Por su parte, los Liberales Democráticos afirmaron que el país «está en crisis de salud», debido a las medidas «de medio pelo» de las autoridades.

La Nación, Martes 23 de octubre. En Internet: http://www.lanacion.cl/prontus_noticias_v2/site/artic/20071023…