Un millón de voces

Un millón de voces

América PuñoSimplemente escribo para comentarles que estamos muy contentos por todas las visitas que hemos recibido durante éstos casi 4 años. Según el contador somos más de 1.000.000 de voces interesadas por aprender y conocer más de la Historia (o las historias), la memoria, y su regreso a un presente donde las necesitamos más que nunca para aprender de las lecciones que otros anónimos como nosotros descubrieron y construyeron en su momento.

El equipo tuvo que hacer un parate necesario para atender determinados asuntos, pero está claro que el espacio puede ser de gran utilidad, sobre todo para aquellos/as que verdaderamente lo ven como un lugar de intercambio cultural, de discusión, y de la necesidad de producir contenidos que vayan contra la lógica de otros proyectos que brindan toda la información masticada, lista para una reproducción sin sentido; que los profes de historia (así como los estudiantes en camino de serlo) detectamos a la legua. Por eso no nos cansamos de repetirlo: Se trata de pensar la Historia, de discutirla, de dar a conocer lo que hacemos, y de referenciar correctamente las ideas que no son nuestras. Internet no está solamente para sacar lo que necesitamos, sino que el sentido de la web deber ser compartir. Por eso felicitamos a todos aquellos que han colaborado desinteresadamente con el proyecto: desde los que envían trabajos para su difusión, hasta los que comentan constructivamente, tratando de exponer sus argumentos. También agradecemos a todos los que nos referencian con enlaces o citas bibliográficas a los contenidos. Nos da una alegría muy grande saber que parte de ellos forman parte de bibliografía de cursos en universidades y centros comunitarios.

Sólo por eso decimos que somos un millón de voces, y alentamos a que el proyecto siga, a seguir colaborando y a seguir discutiendo (poco, mucho no importa), porque los tiempos que vivimos requieren de personas comprometidas con su realidad, de protagonistas, y no sólo de observadores.

(*) La imagen del artículo la encontramos en el blog Esquina Montevideo.

Algo de mantenimiento

Algo de mantenimiento

Estimados lectores, cómo están tanto tiempo. Nosotros estamos hasta el cuello, es por eso que no han visto actualizaciones hace tiempo. Como no nos gusta escribir y/o publicar cualquier cosa, preferimos solucionar los proyectos que tenemos pendientes y luego volver a retomar la marcha de Hablemos de Historia, de a poco.

La necesidad de éste mensaje es para solucionar un pequeño problema informático por el cual ustedes mis estimados, no podían acceder correctamente a bajar los pdf, zip u otros archivos descargables que tenemos en línea para difundir su uso libre y promover el análisis de las diversas temáticas.

Fuera de éste «mantenimiento informático» se me desprende una pequeña reflexión: reforzar nuestras ideas y acciones con respecto a lo que está pasando en Latinoamérica. Recordando a Waldo Ansaldi en su texto «América en Llamas» (donde reconstruía la depresión de 1930 y su impacto socioeconómico sobre la región), hoy podemos decir sin temor a equivocarnos que estamos en una situación tan pesada como la de aquellos años, o más. La reacción de la derecha se está haciendo sentir no sólo sobre nuestro hermanos hondureños, sino sobre toda la región por medio de la ola de «acciones civiles» desestabilizadoras. ¿Qué es ésto estimados lectores? Es el claro regreso del golpismo (una manera de decir, siempre estuvo ahí), enmascarado a través de ciertas ONGs y organizaciones ligadas a los grandes grupos económicos, que saben la ventaja de ésta modalidad a los clásicos golpes militares que sometieron generaciones enteras a la barbarie y el conformismo de la sociedad capitalista. Critican que los trabajadores y oprimidos de la tierra se organicen, y no vacilan en manipular la opinión pública a través de los medios masivos de comunicación (incluso tienen blogueros fulltime en la red), para hablar de inseguridad y terrorismo, cuando deberían hablar de la desigualdad económica y social, que todos y todas sabemos es el mal de todos los males. Temen los avances del proceso revolucionario en Venezuela, las reformas de Evo y Correa, la resistencia del EZLN y las FARC, la acción de los movimientos sociales, la recuperación de las fábricas a través de la autogestión de sus trabajadores, la reorganización de cooperativas campesinas, la reactivación de los movimientos estudiantiles y hasta los más mínimos vestigios de pensamiento progresista a revolucionario.

Hoy más que nunca necesitamos mantenimiento, pero de nuestra mente, para que, descansado nuestro cerebro de la rutina diaria, aprendamos a ver más allá de las apariencias.

Mercedes Sosa: Yo vengo a ofrecer mi corazón (con Victor Heredia y Fito Paez)

Mercedes Sosa: Yo vengo a ofrecer mi corazón (con Victor Heredia y Fito Paez)


YouTube - Yo vengo a ofrecer mi corazon

Recordando un artículo de Fabián sobre Serrat, no puedo dejar de ver ese canto en la humanidad también presente en la gran cantautora Mercedes Sosa, que nos dejó en la madrugada de hoy. A pesar de no ser un joven de su generación, pienso que sus canciones alimentan el alma, sobre todo para todos aquellos que pensamos y trabajamos para construir un mundo más justo.

La Negra nos dejó muchas canciones para pensar el derrotero americano. De todas ellas destaca sin dudas «Canción para todos», que nos deja una enseñanza y camino: lograr la unidad latinoamericana. como «Como la Cigarra», nos hace reflexionar a las generaciones jóvenes sobre los tiempos de la represión y el terrorismo de Estado. Pero canciones como «Cambia todo cambia», «Gracias a la vida» y «Yo vengo a ofrecer mi corazón» inauguran un nuevo tiempo de esperanza y lucha latinoamericana para todos los hombres y mujeres dispuestos. Un sincero homenaje desde HDH para una gran exponente de la canción de nuestra tierra.

Reflexiones acerca del apoyo de la Iglesia Católica a la reorganización social de los pobladores frente al proyecto excluyente de la dictadura militar (1973-1990)

Reflexiones acerca del apoyo de la Iglesia Católica a la reorganización social de los pobladores frente al proyecto excluyente de la dictadura militar (1973-1990)

El presente ensayo tiene como objetivo reflexionar acerca del apoyo de la Iglesia Católica a la reconstrucción del tejido social poblacional perdido durante la dictadura militar (1973 -1990), poniendo como énfasis los nuevos espacios generados por la Iglesia que permitió a los pobladores organizarse y actuar frente a la exclusión política y económica del régimen militar.

Como es sabido, el nuevo régimen de facto que comenzó con el Golpe de Estado de 1973, marcó profundos cambios en el sistema político, económico y social, que no tuvo en cuenta el escenario nacional, puesto que excluyó a un gran sector del país de sus derechos humanos fundamentales e imponiendo un régimen terrorista que dejó como resultado miles de muertos, torturados y detenidos desaparecidos.

Ante un proyecto excluyente como la dictadura militar, la Iglesia Católica sí tomó en cuenta la realidad nacional, contraponiendo un proyecto incluyente en su rol de “paraguas democrático”, mediante experiencias organizativas populares, a través de las Parroquias, Grupos de jóvenes cristianos, Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) que reconstituyó las poblaciones creando nuevos espacios para convivencia social de los pobladores, quienes posteriormente articularon y recompusieron sus formas prácticas organizativas dando una respuesta de resistencia y de acción que tuvo como expresión máxima las protestas nacionales de 1983 a 1986, siendo unos de sus principales actores.

Para leer el resto del ensayo, puedes descargar la versión completa desde aquí:

  Apoyo de la Iglesia Católica a la reconstrucción social durante la dictadura (1973-90)
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El autor apunta a las contribuciones de un sector de la iglesia, que influido por la doctrina social tercermundista, se opuso a la última dictadura militar chilena.