Colección de audios y videos históricos

Desde un discurso de Lenin en 1918, hasta la propaganda “Que se vayan todos” de la Argentina conmocionada de 2001, el sitio El Ortiba tiene una amplia colección de audios y videos históricos sobre situaciones variadas de la historia mundial. El que más me atrapó es el discurso de Martin Luther King: “I have a dream” de 1963.

Pero sin dudas, abunda material de la Historia Argentina, incluso de la más reciente. Por ejemplo, podemos encontrar discursos del siempre polémico Carlos Menem, la tragedia de los desaparecidos, los jingles publicitarios de época, e incluso clics de video de personajes famosos como Tita Merello, e incluso un audio de Martín Karadagián en “Titanes en el ring”.

La dirección es la siguiente:
http://www.elortiba.org/media.html

El Carnaval en la Edad Moderna

El mundo del carnaval era central para la Edad Moderna. ¿Pero qué significaba realmente: diversión pura, rebeldía o control social?

1rodemayo.jpgUna vez tuve la posibilidad de asistir a una jornada de Historia en mi instituto, y presenciar una exposición muy clara con respecto a este tema, de la mano del historiador argentino Rogelio Claudio Paredes. ‘Carnaval’ significa según sus palabras ‘Fiesta de la Carne’. ¿Qué se hacía en fiestas como estas? De todo: no se trabajaba, había momentáneamente relaciones de fraternidad, se compartían los alimentos obtenidos del verano, no había reglas, se dejaba paso a la lujuria, al sexo y las pasiones humanas. El reventón que se pudiera vivir hoy en cualquier parte donde haya oportunidad de salir de parranda, perfectamente era posible en la Edad Moderna, y a pesar de no contar con las bondades de la tecnología actual. Desde febrero hasta abril había que comer de todo glotonamente, y desatar todas las pasiones y deseos, puesto que en Cuaresma la religión pedía sacrificios y ayunos, los nobles volverían a sus habituales labores de dominación, los artesanos a seguir viviendo de las artes manuales, los sacerdotes a seguir cobrando diezmos, y los campesinos de vuelta al trabajo. Especialmente para los pobres, las raciones eran menores, sobre todo en invierno, donde los alimentos escaseaban y se trabajaba menos por lo poco que duraba el día (en términos de luz solar que se recibe en esa época). Según Claudio, esta herencia carnavalesca ya se vivía en tiempos de los romanos, y ellos a su vez, lo aprendieron de los celtas y otras tribus germanas a las que intentaron someter, pero como vimos en el artículo Síntesis Cultural, ocurrió una fusión de ambos mundos, y el carnaval también es un producto de ello.

Otro historiador, Peter Burke, señala un “mundo al revés” que caracteriza al carnaval. En ese estado de las cosas abunda el desgobierno (La sociedad tenía derecho a transgredir varias normas: podían blasfemar, cometer abusos, burlarse de sus nobles y de las investiduras eclesiásticas, y podían elegir al Rey y la Reina de la festividad, quien tenía poder o no según lo que dijera la muchedumbre), derroche de comida y bebidas (Mucha carne, cerveza y vino. Abundaban fiestas como “Día del Asno”, “Fiesta del Cerdo” y “San Bernardo”, donde en esta última los carniceros competían por ofrecer gratuitamente el mejor pedazo de carne asada para la muchedumbre), libertinaje sexual (Siempre amparada en el doble sentido, las festividades como “Primero de Mayo” y “Día de la Salchicha” implicaba libertad para que el hombre persiguiera mujeres y construyeran símbolos fálicos. En muchas ocasiones, las mujeres podían perseguir ellas a sus víctimas. Abundaba la infidelidad voluntaria) representaciones y parodias (las carrozas muy comunes en el norte de Italia, representaban pasajes de la Biblia o escenas del Apocalipsis, siempre en tono de burla a las autoridades, pero a veces como verdadera manifestación de las creencias populares) Por último, los cambios de roles, donde el patrón se convertía en siervo, y este último en amo, durante el tiempo que transcurriera la festividad. En el imaginario popular de aquel entonces, según Burke, figuraban todas estas libertades en la leyenda del “País de la Jauja”, que proporcionaba al afortunado el carnaval eterno y el gobierno de los humildes.

Pareciera ser que el carnaval servía como un aliviador de tensiones, con el objeto de preparar a la muchedumbre para ingresar de vuelta en el sistema de desigualdades el resto del año. Cuaresma y Adviento constituían formas religiosas de control muy efectivas para ese propósito. Sin embargo, detrás de toda festividad habían mensajes subliminales de rebeldía, de protesta social, de querer cambiar el orden de lo establecido, para hacerlo más parecido al carnaval eterno. O al menos eso mostraban las turbas iracundas que de forma desorganizada exigían estas demandas, sobre todo en Alemania, donde los principados ejercían un sistema de dominio feudal muy duro e inamovible.

Cabe preguntarse si hoy en día los carnavales significan los mismo que aquellos tiempos, ya que han mutado conforme a la espacialidad y los múltiples legados culturales donde se desarrollan.

Bibliografía Consultada:

– BURKE, PETER: La cultura popular en la Europa Moderna, Alianza, Madrid. Cáp. 7: El mundo del carnaval.

Los Tehuelches vienen del mar

En mi blog me gusta presentar leyendas y mitos de direferentes culturas. Continuando con el tema de la Creación, hoy quiero comentarles los fundamentos de la religión tehuelche (una antigua tribu de la Patagonia argentina).

La religión tehuelche parte de la existencia de un Gran Hacedor del Mundo (un punto en común, entre tantos, con otras culturas) llamado Kóoch (o Cielo). Antes de que el tiempo fuera tiempo y que el espacio fuera espacio, Kóoch vivía rodeado de densas tinieblas y esto causaba en él sentimientos de soledad. Fue así como el gran dios comenzó a llorar y brotó tanta agua de sus ojos que nació el Mar Primigenio. Conforme se fue calmando de su pesar, el dios suspiró, generando el segundo elemento de la Naturaleza: el Aire. Este permitió que la luz hiciera retroceder a la oscuridad.

Los tehuelches creían que Kóoch provenía de una isla del Océano Atlántico (para ellos el Gran Mar) y que había mandado desde allí a Elal (o Elel), que a través de una larga y heroica travesía plagada de incidentes míticos, llegó a la Patagonia.

Una vez establecido el Héroe civilizador Elal, crea a los hombres y les enseña a usar el arco y la flecha, los oficios de caza, pesaca y supervivencia. Así Kóoch nunca se sintió solo, puesto que cada tehuelche llevaba un poco de Él.

Este mito creacionista fue muy importante para esta tribu, porque otorgaba el marco fundamental para los ritos de iniciación: un cambio de etapa de la niñez a la adultez, que implicaba morir a una etapa anterior para nacer a otra.

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Independencia Argentina

casatucuman.jpgHace dos días atrás, 9 de julio, en Argentina recordábamos nuestra independencia declarada en 1816, en el famoso Congreso de Tucumán, que nos separaba desde el punto de vista soberano de las metrópolis europeas.

A partir de allí, la lógica llevaría a pensar que las Provincias Unidas del Río de la Plata se “unirían”, justamente, para formar un Estado Nacional. Nada más lejos de la realidad.

Como ya vimos en Hablemos de Historia mediante el artículo “la larga espera”, de 1805 hasta 1820 se da una guerra frenética en busca de la Independencia. Luego de la guerra, vendría supuestamente un proceso de organización nacional, pero eso no fue posible de forma inmediata debido a las diferencias inter e intra regionales. Además los conceptos de Patria y Nación no los construyen todos: se ve clara una elite terreteniente, una comercial y otra letrada que buscan separarse de los imperfectos (o bien, limitarlos o atenuarlos), de los excluidos del nuevo sistema imperante liberal: mestizos e indios. Por supuesto que esto no se da en su totalidad, puesto que mal que mal América conoce un poco de movilidad social desde tiempos coloniales hasta 1880: durante ese período encontramos ganaderos indios en Perú, mineros y yanaconas en los centros andinos, pequeños propietarios de tierra en México y Argentina, etc.

Para formar la idea de un “Estado” y “Nacional”, Argentina (así como otras regiones americanas) debió regirse por un grupo dominante que fue la Oligarquía, la cual con la creación del Estado a partir de 1880 por poner una fecha práctica para un proceso que es más complejo) dejaron de luchar con caudillos para pasar a luchar con políticos y vender la idea de país por medio de los símbolos patrios y la ideología bajada a través de la educación (ley 1420 en Argentina, recuerdan?).

La verdadera Independencia no vino enseguida y habría que reflexionar desde qué punto de vista entendemos el concepto de libertad, puesto que luego de independizarnos sobrevino otra etapa donde pasamos a ser parte del Sistema Internacional de corte capitalista, donde los valores más importantes pasaron a ser la oferta y la demanda.

Sucesivos proyectos de país comenzaron a surgir luego del Congreso de Tucumán de 1816: monarquía constitucional, monarquía con representante de la casa de Borbón, monarquías con respresentante Inca, y por supuesto las propuestas de Moreno, Fragueiro, Alberdi, Sarmiento y otros. Puntos en común entre todos ellos: ninguno vió la luz concretamente antes de 1880 (salvo la corta aventura de Fragueiro durante la Confederación Argentina) y era muy difícil hablar de república en aquellos tiempos americanos. En próximas entregas hilaremos más fino con respecto a estos proyectos.

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