Estado y Sociedad en la Argentina del siglo XIX

El presente resumen busca brindar un panorama sobre las relaciones de poder que se daban entre el interior y la provincia de Buenos Aires (*), y de esta manera ver la preeminencia de ésta última sobre el resto en la conformación del Estado nacional, y las diversas alianzas interoligárquicas que permitieron el nuevo esquema de relaciones.

  Estado y Sociedad en la Argentina del siglo XIX
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Resumen de un capítulo de la obra de Waldo Ansaldi.

(*) Categorías desarrolladas en: Alsaldi, Waldo: Estado y Sociedad en la Argentina del S.XIX. Nº4 de conflictos y procesos en la historia Argentina contemporánea.32 pag. Centro Editorial de América latina, Bs. As, 1988.

La Conquista de la Iluminación

Por Fernando Ruarte (*)

Todorov Tzvetan en su introducción al libro “El Descubrimiento de América”, realiza una interesante dialéctica referida al descubrimiento del otro. Deja entrever que en cualquier yo existe otro, y en ese otro también existe un yo, esos otros pueden concebirse como extraños algo a lo que yo, o nosotros no pertenecemos. En esta problemática del otro exterior es en donde se pueden rastrear los problemas de la América descubierta, en el no reconocimiento del otro distinto, pero que también conforma un yo, a la vez que los yo conforman otro, de haberse respetado esta condición uno de los hechos más importantes de la historia universal, como así también el más sangriento, a lo mejor, hoy no sería tema de estudio y reflexión.

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  La Conquista de la Iluminación
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Un ensayo de Fernando Ruarte sobre el "descubrimiento" de América, la Conquista y la modernidad.

(*) Profesor de Historia, Chepes, La Rioja, Argentina.

Post cruzado: La historia y la crítica de la información

Por Alberto Wong Hiu (*)

La ciencia histórica representa un valioso auxiliar en el empeño de cada uno de depurar la información que recibimos, sin importar cuáles sean los canales de transmisión y las fuentes de la misma. En primer lugar, el conocimiento riguroso del pasado -concretamente de un periodo determinado espacial y temporalmente- evitará en mejor forma el caer en posturas simplistas, esquemáticas o maniqueas sobre realidades actuales. En esto se debe ser consecuente: no se puede pensar que la sociedad y su historia es compleja en el pasado, pero al tiempo mitificar fenómenos modernos. Es quizá el caso de algunos analistas que al referirse al desarrollo experimentado por Japón destacan lo económico olvidándose del plano social. Otros limitan las razones del éxito japonés a sus peculiaridades culturales e idiosincracia, etc.

Otro elemento fundamental es el método crítico en historia, cuyos orígenes se remontan al siglo XVII cuando Mabillon publica su célebre De re diplomatica. De este método crítico no nos interesa, para efectos de la crítica de la información, la llamada crítica externa o de autenticidad, la cual tiene que ver con la fecha y lugar de origen del documento; por el contrario, la crítica interna o de fiabilidad es un valioso auxiliar. Como su nombre lo indica ella se ocupa de determinar el grado de fiabilidad del informante.

Para leer el resto del artículo, siga éste enlace al blog original.

(*) Docente en Historia de Colombia. Investigador independiente. Miembro de la Asociación Colombiana de Historiadores.

La influencia anarquista en la literatura chilena de 1900 a 1970

Por Sebastián Allende (*)

Desde niño fui un buen lector, eso paliaba mis falencias en otras ramas del conocimiento humano. Como tal, el día de hoy, degusto con presurosidad cualquier texto de Gabriela Mistral, González Vera u Oscar Castro. Más ahora que conozco las militancias anarquistas de los últimos dos, aunque sin obviar que en Gabriela Mistral existe un espíritu pacifista, según mi juicio, de raigambre tolstoiana.

Así, la influencia anarquista en nuestra literatura no es menor, mas sorprende su profundo desconocimiento. Aunque algunos literatos no hayan pasado de fugaces coqueteos con el socialismo libertario, como Víctor Domingo Silva o Carlos Mondaca, otros permanecieron sentados de por vida en la vereda anarquista, como Manuel Rojas o Mauricio Wácquez.

De igual forma, paralelo al sorprendente nexo entre creación literaria y anarquismo en Chile, es igualmente llamativo el desconocimiento de numerosos poetas que han caído, por distintos motivos, en las llanuras del olvido. Gente como Zoilo Escobar, Antonio Bórquez Solar o Manuel Magallanes Moure, son prácticamente desconocidos para las nuevas generaciones, a pesar de la buena pluma con que contaban. En lo que queda del escrito, realizaré un acercamiento general sobre el tema del anarquismo y literatura chilena, de ahí que denominé “apuntes” a este trabajo.

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  La influencia anarquista en la literatura chilena 1900-1970
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Ensayo que plantea un recorrido sobre los aportes de escritores chilenos al pensamiento libertario.

(*) Profesor de Historia, por la Universidad de las Artes y las Ciencias Sociales (ARCIS), Santiago de Chile.

Post cruzado: Variaciones sobre David Viñas

LITERATURA ARGENTINA Y REALIDAD POLÍTICA: DE SARMIENTO A VIÑAS

Por Carlos Liendro.

Tal vez la gente no sepa que David Viñas fue profesor en nuestra región. Enseñó literatura en Derqui y San Miguel, allá por los 50. Así me respondió cuando le pregunté una vez en el bar de Losada por la avenida Corrientes. Canoso, bigotes mostacho, una camisa negra y esa voz áspera y portentosa como sus ideas. Creador de la revista ‘Contorno’, autor prolífico de novelas, de obras de teatro y ensayos, que sirvieron y servirán para muchas generaciones que quieran comprender nuestro país. Ese fue su gran aporte como investigador a la realidad política y literaria.

No hubo suplemento de literatura que no lo haya recordado. Su fallecimiento fue el jueves 10 de marzo a los 83 años. Ejerció como docente universitario en Filosofía y Letras -UBA y docente invitado en California, México, Dinamarca, Venezuela, Roma, Berlín. Irreverente, provocador, de esos que se necesitan para sacar la modorra complaciente en la que caen los académicos, reproduciendo la ideología del status quo en las nuevas generaciones.

Sus hijos fueron secuestrados y desaparecidos en la última dictadura militar y como pocos intelectuales argentinos tuvo luego una actitud coherente cuando recibió la beca Guggenheim: “Fue un homenaje a mis hijos. Me costó veinticinco mil dólares”. No la aceptó.

De sus novelas son conocidas ‘Los dueños de la tierra’, ‘Un Dios cotidiano’ , ‘Dar la cara’ que fue llevada al cine; Sus obras de dramaturgia son: ‘Dorrego’, ‘Lisandro’, ‘Tupac Amaru’ entre otras y de los ensayos citamos: ‘Literatura argentina y realidad política: De Sarmiento a Cortázar’, ‘De los montoneros a los anarquistas’, ‘Literatura argentina y política: De los jacobinos porteños a la bohemia anarquista’; ‘De Sarmiento a Dios: Viajeros argentinos a USA’.

Fue candidato a intendente por la ciudad de Bs As (y en esto se parece a Noman Mailer, aparte de su vitalidad y vehemencia) en la época del menemato. Es conocida la anécdota de aquel acto donde mencionó a Evita como orador entre quienes lo postulaban (partido comunista y el trotkismo morenista), generando una trifulca en sus futuros votantes. Sucedió que él había sido quien llevó la urna a Eva Perón para que votara en donde estaba internada por cáncer. Había visto a quienes esperaban afuera rezando, como un relato de Tolstoi. Sabía escuchar la voz de la calle.

Por 1981, la revista creada por Jean-Paul Sartre- ‘Les temps moderns’- realizó un numero dedicado a la Argentina: ‘Argentina entre populismo y militarismo’. Escribió un artículo: ‘Borges y Peron’ :

“Sus diferencias son conocidas. Por eso mismo yo quería destacar sus parecidos; en sus escritos creo que podría encontrase, en principio, una misma exclusión de la historia, que se manifiesta mediante la negación de la lucha de clases en Perón y en una literatura analgésica en Borges”.

Sus estudios de la literatura argentina eran Sarmiento, Mansilla, Macedonio Fernández, Lugones, Arlt, Guiraldes, Martinez Estrada, Mallea, Walsh; con todos ellos conversaba y polemizaba. Ante tanto ‘intelectual orgánico’ que sigue recibiendo subsidios mediáticos, y de los otros, del Estado, David Viñas continuaba afirmando “que un intelectual nunca puede ser oficialista”.