De la invención de la tradición a la imaginación de la nación.

La palabra tradición, es de uso cotidiano, su práctica no es cuestionada por los sujetos, al contrario, es inescrupulosamente repititiva, ¿Porque, para que?, ¿Que connotaciones politicas, sociales y culturales, implica el uso practico de la tradición?, el siguente ensayo intenta dar respuesta a estas y otras preguntas en torno a la dinamica de las tradiciones y su rol en la creación de nación.

En palabras simples, en esta reflexión, intentaremos dilucidar como a tráves de la tradición, se materializa y hace real una nación que no existe, una nación creada por algunos e imaginada por otros.

A continuación, tienes a disposición el enlace para descargar el ensayo:

  Tradición y Nación
» 20,7 KiB - 936 descargas - (Ayuda para éste recurso)
Análisis del nacionalismo a raíz de la relación entre los conceptos de "tradición" y "nación".

2 thoughts on “De la invención de la tradición a la imaginación de la nación.

  1. Fabián Gaspar Bustamante Olguín says:

    En el camino de la imposición (dentro de la división que realizaste), yo agregaría que los historiadores positivistas, tuvieron un rol importante en la imposición, valga la redundancia, de los valores de la nación ya que fíjó al historiador en el rol custodio de la historiografía y de la memoria de la nación, situándolo, también, como creador -de lo que Pierre Nora llamó- de “Mitologías colectivas”, con el fin de realizar una memoria unitaria, homogénea y unificante. En otras palabras, el historiador tuvo, por mucho tiempo, el “monopolio de la memoria”.

    Por otra parte, me extrañó que en tu ensayo no colocaras a Benedict Anderson quien, en su trabajo “Comunidades Imaginadas”, es fundamental para entender lo que tu has planteado en este ensayo.

    La Guerra del Pacífico-no sé si tu compartes esta idea-, fue la antesala del proyecto político que la clase dominannte chilena quería para nuestro país y, que se vió finalizada con la Guerra Civil de 1891, derrotando al (otro) proyecto balmacedista; hablo del liberalismo económico; basado en la minización del rol del Estado y la exportartación de materias primas (en manos del capital británico) al extranjero.
    Probablemente -y coincido con Jorge Larraín en “Identidad Chilena”-, fue esa clase dominante eminentemente conservadora y extranjerizante, quien frenó y derrumbó las posibilidades de un desarrollo capitalista monderno en Chile.

    De todas maneras, buen aporte. Felicitaciones.

  2. Jorge Said Barahona says:

    Si, el rol de los historiadores es sumamente importante, desde el momento en que hay un proceso de seleccion de un pasado a difundir, y es por eso mismo, que nosotros como historiadores, somos la primera linea de ataque a las mentiras nacionalistas.

    El ensayo de anderson, lo tengo listo esta semana, la verdad esque tenia pensado subir al blog, los 3 ejes principales para analizar el tema de la nación y los nacionalismos (Gellner, Hobsbawm y Anderson), ya que son de mucha utilidad para complementar el analisis.

    Esa clase dominante, es la unica culpable de nuestro subdesarrollo, hay muchas obras que lo explicitan, anibal pinto en “la economia chilena, un caso de desarrollo frustrado”, dice lo mismo, aunque en todo caso, personalmente aunque me llamen pesimista, creo que para paises como el nuestro, el desarrollo es mas utopico que la revolución, digo esto porque vivimos en un pais que abre su mercado a quienes mantienen sus mercados cerrados, bajo politicas economicas proteccionistas, al fin y al cabo como pais tercermundista, quedamos en el peldaño mas bajo del capitalismo y estamos condenados a ser “despensa”, hasta que se acaben los recursos -cosa que hoy esta sucediendo-.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*