Renacimiento, Tecnología y… América

Los adelantos en la tecnología y la conformación de una mentalidad renacentista fueron de gran importancia para el descubrimiento de América.

averroes.jpgNos ubicamos en el tiempo: Siglo XV-XVI. El mundo europeo está experimentando cambios importantes en su mentalidad. La herencia prehumanista de los intelectuales medievales como Abelardo, se hace sentir: el Hombre se siente parte importante de la Creación. No se deja a Dios de lado, pero ocurre una clara separación entre la Ciencia y la FE, como puedes evidenciar con el filósofo francés Jean Bodín, y con el musulmán Ibn Rosch (Averroes, en latino.) Este último separa la Fe de la Razón, lo cual es muy importante para el desarrollo de la Ciencia en épocas posteriores.

La transición de una visión teocéntrica a una antropocéntrica se conoce como Humanismo y Renacimiento. Uno como fundamento filosófico para el antropocentrismo, el otro como nueva corriente artística y expresiva. Ambos, se sienten herederos de Grecia y Roma y los estudiosos de la época comienzan a leer obras antiguas. ¿Para qué lo hacen? Pues bien, no se trata de un goce intelectual o espiritual solamente, sino de una aplicación práctica de los saberes para la navegación, el comercio, la ciencia y las artes. Los burgueses son los actores principales del Humanismo y van a tener amplios espacios de producción científica y tecnológica que son las Universidades.

La tecnología fue muy afectada por la nueva mentalidad europea: Los nuevos ejércitos asalariados se componen de infantería, equipada con las primeras armas de fuego: arcabuces y cañones. La armadura de placas metálicas solo sobrevive como pieza folclórica. La vela latina bizantina permite que los barcos naveguen más rápido: aparecen las carabelas, y luego, los galeones. Los navegantes resideñan sus mapas, puesto que el nuevo escenario es el Océano Atlántico, en desmedro del archiconocido Mar Mediterráneo. Las cartas y rutas de navegación son más precisas y permiten adentrarse más al mar y abandonar poco a poco la navegación costera.

América será irremediablemente el nuevo escenario de prueba y ajuste de todas estas innovaciones, mientras que la nueva mentalidad europea no cambiará del todo la cosmovisión feudal de las masas campesinas y aquellos que no formaban parte de la burguesía en ascenso. En otra oportunidad veremos porqué América es de alguna manera, la extensión de estas prácticas.

Historia de la Minería Aurífera

Desarrollo continuo, al ritmo de la Historia de Chile.

Por Karen Paredes.

19 años, Universidad de Santiago de Chile. Departamento de Historia
Cátedra: “Génesis y Evolución de la Sociedad Hispano- Indígena”

Esta monografía se centra en el tema minero, específicamente de Chile, en lo que corresponde al período colonial. La investigación quiere romper con las visiones conservadoras de la historia de Chile, que pone límites a la economía minera en este país, enmarcándola sólo en el siglo XVI. Es por ello que normalmente, la economía colonial chilena es separada en dos: Siglo XV- XVI, época minera; y siglos XVII- XVIII, como época agrícola, enfocándose con mayor fuerza en la exportación del trigo. Al poner estos límites se tiende a eliminar la minería en los siglos del auge del trigo, enunciando que dicha actividad termina a fines del XVI, incluso poniendo un hito como tope, el “Levantamiento Indígena de Curalaba”, en 1598.

A través de la investigación aquí presentada, se desea derribar estos mitos de la historiografía tradicional chilena y comprobar que la economía minera no desapareció del país como se dice. Además, se expone la historia aurífera de Chile, estudiandola por capítulos, aludiando a que es este el producto minero explotado, por exelencia, por los españoles en este país.

Pero, habrá que leer la monografía para ver si estos enunciados (tesis de la investigación) pueden ser corroborados e incorporados como un buen elemento a la historia de Chile, o si más bien es sólo una hipótesis sin suficientes respaldos…

Bibliografía de Consulta:

– Góngora, Mario; “Encomenderos y Estancieros”; Universidad de Chile, Sede Valparaíso, Santiago de Chile, 1970.

– Ots Capdequi, J.M; “El Estado español en las Indias”; Fondo de Cultura Económica, México, 1946.

– Ruiz Rodríguez, Carlos; “Mano de Obra indígena y administración española en las faenas mineras. El libro “Libro de Minas” de 1598- 1599”; Revista Contribuciones Científicas y Tecnológicas, Área Cs. Sociales y humanidades Nº 122, Santiago de Chile, Octubre 1999.

– Silva Galdames, Osvaldo; “Historia de Chile”, Tomo 1, “Prehistoria, Descubrimiento y Conquista. Desde la Prehistoria hasta 1601”; Editado por el Diario “La Tercera”, Santiago de Chile, 2005.

Fuentes audio- visuales de internet:

– Cuadra Cárdenas, Waldo y Arenas Campos, Marco: “Evaluación Histórica de la producción de oro de Chile. Período 1541- 2002”. [http://www.editec.cl/mchilena/sep2003/Articulo/evaluacion.htm]

– Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes: “Historia General de Chile”. [http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/bnc/…]

  Historia de la minería aurífera en Chile.
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Trabajo enviado por Karen Paredes.

La Marca de la Esclavitud

Desde los tiempos coloniales americanos, el legado africano dejó marcas culturales ondas e ineludibles quizá como recompensa justa de la marca física que muchos hombres y mujeres llevaron de por vida.

esclavos.jpgEl siglo XVII y XVIII conoció el afluente de esclavos africanos a los principales puertos coloniales. Primero, como solución al problema demográfico indígena pues los europeos (y luego sus descendientes criollos y peninsulares) pretendieron que los aborígenes cambiaran sus hábitos de la comunidad indígena autosostenible a la estancias, haciendas o rancherías donde trabajaban para ampliar las arcas y los beneficios comerciales de sus explotadores, de sol a sol. Obviamente, la combinación de los malos tratos, enfermedades, problemas alimenticios, y la mala adaptación de la mano de obra a diferentes tipos climáticos y a los trabajos forzados, diezmaron a las comunidades indígenas que estuvieron casi a punto de desaparecer. Los terratenientes necesitaban una mano de obra de respaldo que tildaban de “más rentable y resistente”.

Segundo, con las Reformas Borbónicas, los mercados coloniales latinoamericanos tienen una apertura significativa al comercio exterior, y necesitan diversificar sus exportaciones, a la vez que “importan” ciertos objetos manufacturados y de lujo para sus “clientes más distinguidos”. Entre los objetos de lujo, estaban los esclavos africanos.

carimba.jpgLa trata negrera se convirtió en uno de los negocios coloniales más rentables de los opresores, y aún así, no dejaba de ofrecer pérdidas: debían alimentarlos, vestirlos, evitar las fugas, y los robos (de otros comerciantes). Para evitarlo, los patrones marcaban al rojo vivo a sus esclavos como si fueran animales. Eso se llamó la Yerra Humana o Carimba. Esas marcas eran de diferentes tamaños e inscripciones, e indicaban a quien pertenecía el cautivo, según el libro de actas o registros de las autoridades coloniales de cada región o jurisdicción. La carimba, sin dudas, fue la extensión de los conceptos de propiedad y posesión, muy comunes en la época.

Indiferentemente de que trabajaran en las plantaciones, las labores domésticas, o fueran liberados (manumisiones), debían llevar esa marca de por vida, como si fueran artículos seriados. Hubo que esperar mucho tiempo para que las sociedades americanas rompieran con sus esquemas denigrantes y discriminativos, debido a que se manejaban con rígidos sistemas de castas, que establecían pisos o escalones étnicos regulados por lazos de parentesco o relaciones socioeconómicas. Afortunadamente, ninguno de esos esquemas, ni posteriores formas discriminatorias pudieron parar el legado africano en el propio mundo cultural de aquellas sociedades que lo rechazaron.

Bibliografía de Consulta:
– ROCK, DAVID: Argentina 1516 – 1987. Desde la colonización española hasta Raúl Alfonsín, Alianza Editorial, 4ª edición, Buenos Aires, 1994. Cáp 2: El ascenso de Buenos Aires, 1680-1810. (pág. 77-80).

– BIBLIOTECA CLARÍN: Historia visual de la Argentina, Grupo Clarín, Buenos Aires, 1999. Cáp. 14: La sociedad en el virreinato. Los esclavos negros (pág. 204-205).

– LA ROSA CORZO, GABINO: La Carimba, Revista Cubana de Ciencias Sociales, Nº 33-34, 2003.
<http://www.filosofia.cu/ifc/rccs/nos_33-34/33-34_Carimba…>

– MORINI, ROBERTO: Africanos en Buenos Aires: los otros desaparecidos, El Corresponsal de Medio Oriente y África, 01-01-2001.
<http://www.elcorresponsal.com/modules.php?name=ElCorre…>

Mercaderes y Banqueros

Por Renato Mansur.
Reseña de Mario Molina.

banqueros.jpgLa burguesía y el pensamiento de corte liberal no nacen con las Revoluciones Liberales de la primera mitad del siglo XIX, sino que poseen manifestaciones mucho más remotas, desde la Antigüedad, pero sobre todo durante la Edad Media.

Estos actores sociales que sirvieron de molde a un pensamiento precapitalista, fueron según Jacques Le Goff, los mercaderes y . En su libro “Mercaderes y Banqueros de la Edad Media” el autor realiza un interesante análisis que parte de la Revolución Comercial entre los siglos XI a XIII llevada a cabo por los mercaderes (en ferias, caravanas, viajes por mar, conexiones con Oriente, y la creación de ligas de comercio), a la progresiva aparición de banqueros, pilares de los reinos que buscaban concentrar feudos allá por la Europa de los siglos XIV a XVI.

Estos actores que entran en escena, llamados “burgueses” por nuclearse en ciudades de la romanidad revivificadas, o en villas o “burgos”, condicionarán los acontecimientos de la vida económica, política y social de la Edad Media, al ocupar altos cargos en instituciones de todo tipo (como la investidura papal), e incluso, nucleados en gremios y sociedades. Llevarán los ideales del trabajo y la riqueza, y de un goce máximo de la vida terrenal, para luego implorar por la divina. ¿No te resultan conocidos estos valores?…

En este resumen que preparó mi amigo Renato, podrás internalizarte más y conocer a fondo cómo fue la transición del mercader al banquero-empresario, y cuál fue su influencia desde la Edad Media para procesos posteriores.

Bibliografia Original:
LE GOFF, JACQUES: Mercaderes y banqueros de la Edad Media, Buenos Aires, Eudeba, 1986.

  Mercaderes y Banqueros
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Completo resumen de Renato Mansur sobre ésta obra del genial Legoff.

El ambiente en la época colonial

“La historia ambiental de la Argentina comienza con la destrucción del sistema incaico de agricultura en terrazas” sostienen y en el capítulo segundo de “Memoria Verde”.

Los incas tenían respeto por el equilibrio ecológico: manejaban las tierras que sembraban sin degradar los recursos naturales por medio de abonos naturales, alimentaban todo un Imperio sin necesidad de depredar los suelos. Las franjas fértiles de suelo eran contadas entre tanta diversidad de relieves y ambientes (la costa, la sierra, la puna y regiones de montana), pero ellos complementaban la actividad mediante canales hidráulicos que no tenían nada que envidiar a los conocidos en Creta y Roma unos cuantos siglos antes. Vivían en comunidades interconectadas unas con otras y autosuficientes.

Sin duda, la intromisión de los conquistadores europeos fue el medio propicio para traer al Nuevo Mundo otros valores y cosmovisiones que veían al ambiente como un enemigo, como algo que también debían dominar, asi que se dedicaron a extraer de él todo lo que pudieron. Deforestación, mal uso de la tierra, y aniquilación de la mano de obra indígena mediante enfermedades y malos tratos, fueron los resultados de tales prácticas.

En la época colonial, tampoco la situación mejoró: las colonias comenzaron a expandirse tanto para el mercado interno como para el externo. Se vió la posibilidad de lucrar con el ambiente, y la comunidad autosostenible indígena fue suplantada por las estancias, haciendas, rancherías y minerías, apuntadas a una economía de comercialización. El panorama “urbano” tampoco era alentador: construcciones mal diseñadas entremezcladas con nodos de carácter protoindustrial o industrial, habitantes que debían convivir con saladeros y curtiembres que contaminaban las aguas que tomaban, y que se acumulaban con otros residuos en las calles. La gente salía de sus casas con pañoletas para no sentir el mal olor.

Surgieron propuestas, como la de Manuel Belgrano, para un aprovechamiento sostenible de la tierra. Pero las trabas de hábiles funcionarios y grupos de poder hicieron de ellas solo palabras.

Bibliografía Original:

BRAILOVSKY, ANTONIO Y FOGUELMAN, DINA: Memoria Verde. Historia Ecológica de la Argentina. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1998. Cáp. 2: El ambiente en la época colonial.

  El ambiente en la época colonial
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Resumen de un capítulo de Memoria Verde de Brailovsky y Foguelman.

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