Perú: El eterno retorno de lo idéntico

Por Anddy Joel Landacay Hernandez (*)

Una de las teorías más fascinantes de los libros de NIETZSCHE ha sido la del “Eterno retorno de lo idéntico”. En La Gaya Ciencia Nietzsche se pregunta:

“Qué sucedería si de día o de noche te siguiese un demonio a la más apartada de tus soledades y te dijese: “Esta vida tal como tu la vives actualmente, tal como la has vivido, tendrás que revivirla una vez más, y una serie de infinitas veces; nada nuevo habrá en ella; al contrario, es preciso que cada dolor y cada alegría, cada pensamiento y cada suspiro, todo lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño de tu vida vuelvas a pasarlo con la misma secuencia y en el mismo orden…””.

La respuesta es a todas luces terrible. Cualquiera diría que esa conclusión sólo llevaría a la locura y haría de la vida un “peso insoportable”. No obstante, en nuestro país la teoría de NIETZSCHE calza con una dramática precisión. El último proceso electoral es el más claro ejemplo de ello.

Una y otra vez nuestra curiosa historia nos demuestra que NIETZSCHE no estaba tan loco como pensábamos. Los “círculos viciosos” en los que caemos constantemente calan perfectamente en esta controvertida teoría y hacen suponer s los analistas que los peruanos tenemos algún extraño mecanismo que hace deficiente nuestra memoria a corto plazo.
Manuel PRADO regresó de Europa en 1956 y ganó con el 45% de los votos. Otra vez los APRISTAS se aliaron con el poder a pesar de haber sido declarado ilegal durante el primer gobierno de PRADO. La famosa “CONVIVENCIA”se acabaría en 1962 al ser derrocado por un golpe militar.

En las elecciones de 1962 compitieron Víctor Raúl Haya de la Torre, Fernando Belaunde Terry y Manuel A. Odría, como ninguno alcanzó el tercio de los votos, la ley electoral obligaba a que el parlamento escogiera al presidente. En esta ocasión ocurre una de las triquiñuelas históricas del APRA, el pacto con el partido de ODRIA para catapultar al poder al dictador. De no ser por el golpe de los generales PEREZ GODOY y NICOLAS LINDLEY a MANUEL PRADO Odría hubiera gobernado otra vez.
En 1963 con Haya de la Torre y Odría vetados por las fuerzas armadas es elegido FERNANDO BELAUNDE que llegó con grandes expectativas, sin embargo la historia se repetía y la impopularidad de su gobierno sería aprovechado por el General Velasco quien lo sacaría del poder en 1968 tras un nuevo golpe de Estado. Pero como la historia (sobre todo la del Perú) se repite, en 1980 y con el repudio hacia las dictaduras volvería al poder y con él la democracia.

Ya en el 2001 Alan García había sorprendido a todos los analistas que pensaban que era un “cadáver político” tras su desastroso gobierno en 1985 y la inminente desaparición del APRA en los 90 cuando tenía solo un 3% de simpatizantes. En esa ocasión Alan García , en una galopante competencia, le arrebató el segundo lugar a Lourdes Flores pasando a la segunda vuelta donde sería derrotado por Alejandro Toledo. El “antivoto” o “Voto de resistencia” impidió que el líder aprista llegara a PALACIO.

¿Suena familiar? Claro que sí. En 1990 Vargas Llosa es derrotado en segunda vuelta por el “independiente” Alberto Fujimori. En esa oportunidad se votó en contra de Vargas LLOSA que representaba a la “derecha reaccionaria y tradicional” y se optó por un “cheque en blanco” que era Cambio 90. Vemos como el tiempo demostró que los intereses que defendería Fujimori estaban bastante lejos de ser los de las mayorías que lo escogieron.

En las elecciones fraudulentas del 2000 que llevarían a un nuevo gobierno del dictador Alberto Fujimori no se votó por Toledo por sus cualidades de Estadista, ni por sus discursos, se votó por él por cuestiones coyunturales de fuerza, fue el “abanderado” de la democracia frente a la tiranía corrupta fujimontesinista. Era la lucha por la libertad y contra la dictadura. Una vez más. El “voto de rechazo”.
En el 2001 con Alan García como un peligro latente en la segunda vuelta el miedo jugó su papel. Toledo ya demostraba bastantes limitaciones para ejercer la presidencia incluída las acusaciones de Zaraí reclamando su reconocimiento. Sin embargo, frente al recuerdo de los terribles años del aprismo en el poder el “Antivoto” entró a tallar una vez más y los mecanismos de la derecha en los medios de comunicación también. Alejandro Toledo ganaría porque era “el mal menor” frente a la demagogia aprista.

Como si fuera un calco de la elección anterior, este año , nuevamente Alan García dejó atrás a Lourdes Flores por un mínimo porcentaje de votos y pasó a segunda vuelta con el candidato “nacionalista” OLLANTA HUMALA. Y es en ese momento que ocurrió una de las más grandes paradojas de la historia peruana: la derecha tenía que optar entre vencer el asco a votar por un candidato aprista, o el temor a una dictadura pro-velasquista encarnada en el candidato OLLANTA, y que colisionaba directamente con sus intereses históricos.

Al final los mecanismos se activaron y los medios de comunicación como por “arte de magia” se olvidaron completamente de todas las perlas del primer gobierno de García que en la segunda vuelta de la elección anterior recordaban a cada instante y atacaron frontalmente el peligroso autoritarismo de Humala. Es muy significativo que haya sido la “Sólida Lima” quien definió la elección a favor del APRA, cuando históricamente ésta le había mostrado su rechazo. Nuevamente se ha optado por el “mal menor”, no se ha votado “A FAVOR DE”, sino en “CONTRA DE”.

La historia se ha repetido, lo peligroso de estos resultados es que se ha evidenciado con más fuerza las profundas desigualdades que existen en nuestro país y lo dividido que está el mapa político. El triunfo aprista es un espejismo. Con 15 departamentos que le dieron el “Sí” masivamente a OLLANTA es una clarinada de alerta para la capital que tradicionalmente ha estado de espaldas a las demandas del resto del país. Contrariamente a lo que decía Valdelomar. “El Perú no es Lima” y si no se atienden esas demandas evidentes no sería de extrañar que así como otros presidentes llegaron con los votos se vayan con las armas. Comprobada la teoría de NIETZSCHE.

(*) 28 años, periodista y comunicador social por la Universidad de San Martín de Porres. Lima, Perú.

Referencias:

– Landacay Hernandez, Anddy Joel: “Perú: El eterno retorno de lo idéntico”, en El Rincón de Anddy, 12-06-2007, consultado el 11-07-2008.
<http://landacay.blogspot.com/2007/06/per-el-eterno-retorno…>

– “Nietzsche por Munch” [Retrato] en Nietzsche en Castellano, consultado el 11-07-2008.
<http://www.nietzscheana.com.ar/nietzsche_por_munch.htm>

¿Leer manifestaciones culturales? o ¿teorizar la cultura?; a propósito de los estudios culturales

El siguiente ensayo, es una  breve reflexión en torno a uno de los ultimos debates interesantes en las ciencias sociales, principalmente en nuestro continente.

Los nuevos estudios culturales, son una insurreción academica, que busca retratar la dinamica en torno a la cultura de los subalternos, no hay otro modo más eficaz de comprender la historia de los olvidados, entendiendo su cultura, esa cultura que es resultado de una transgresión a la cultura impuesta, de ahi la necesidad de preguntar si ¿puede el subalterno hablar?, como cientistas sociales ¿ lo podemos escuchar?, ¿que hace la academia hoy en dia?, ¿leer sus manifestaciones culturales? o ¿teorizar su cultura?

A continuación, tienes a disposición el enlace para descargar el ensayo:

  Los estudios culturales
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Ensayo acerca del desafío de acercar el mundo académico hacia el estudio de las clases explotadas.

Representaciones y nociones de Peru y Chile en el siglo XIX.

Acerca de las representaciones y nociones en el siglo XIX (Chile/Perú)

Como nos muestra el artículo en cuestión[1], para un estado en formación resultan necesarias ciertas representaciones impuestas, las cuales cumplen la función de formar la identidad nacional, en el contexto de acrecentar los nacionalismos en los habitantes de un país.

El caso tomado en este ensayo, como señala su titulo, es el de Chile y Perú, los cuales a primera vista tienen enormes diferencias en este aspecto, principalmente en los tipos de representaciones que se usaron para generar esta “identidad”.

Las representaciones en el Perú decimonónico, tienen un carácter bastante conservador, lo cual puede ser referencia de lo poco imaginativo e innovadores que fueron al representarse como país, señala el autor; llevándolos a reutilizar imágenes milenarias tomadas desde el tiempo de los incas y el periodo colonial.

Esto puede indicarnos tal vez el camino para la creación del sentimiento patrio en el Perú, a diferencia de Chile, podemos percatarnos que en el recién nacido estado Peruano, se enfatiza en transferir y reproducir identidad por medio de instituciones como la escuela, y por lo tanto como a esta no podían acceder todos los ciudadanos, se complementa este método de enseñanza con la pedagogía cívica, la cual si podía ser escuchada por los distintos sectores sociales relegados de acceder a la educación escolar.

De modo que queda claro el papel preponderante que tuvieron las “ceremonias publicas patrias”, en la conformación de una identidad nacional Peruana, generando un espacio distinto y libre en donde los sentimientos patrios se imponen a modo de acto cívico, sin embargo es valido aclarar que estos actos no fueron siempre los mismos y fueron variando acorde a los tiempos, contemplando incluso a los caídos en la guerra del Pacifico( es valido recordar que las fuentes contemporaneas peruanas , hacen alusion al fuerte patriotismo chileno, de tal forma que la historiografia tradicional Peruana incluso se atrevio a señalar que se perdio la guerra por falta de este y que Chile la gano por exceso de patriotismo).

Por otra parte podemos ver que en Chile se abogo por la innovación, aceptando la modernidad republicana, enfocando su identidad hacia el avance y desarrollo, depositando la tarea de levantar una iconografía no tan milenaria y olvidada por ciudadanía.

Dentro de este contexto podemos remitirnos a la gran cantidad de estudios geográficos realizados en el país por extranjeros, y la aceptación que tuvieron estos en el gobierno chileno el cual no dudaba en publicarlos.

Sin duda alguna este interés del gobierno en los estudios geográficos, nos remite a la idea de que en Chile, no solo se le dio énfasis a la educación escolar y actos cívicos como se ve en el caso peruano para impregnar el sentimiento nacional, sino que estos se complementan con la aparición de los estudios geográficos y ensayos sobre el territorio espacial chileno; sus limites y fronteras, lo que era y lo que podría a llegar a ser con el tiempo.
Entonces este fuerte interés por los estudios territoriales, se remite a la incubación del sentimiento patrio, enfocado en el conocimiento geográfico del territorio, el cual trasciende y complementa la afloración de la identidad nacional.

A simple vista nos enfrentamos a dos formas distintas difundir y crear en los ciudadanos ese sentimiento de pertenencia a la nación, pero vale la pena resaltar que los métodos utilizados quizás uno mas complementado que el otro, tienen su base en la educación de masas si se puede llamar así; la escuela y el acto cívico como aparatos de reproducción y por otra parte el avance del conocimiento científico usado bajo los mismos parámetros de reproducción cultural, apoyados sin lugar a dudas con el levantamiento de iconos históricos y ejemplos benditos, de los cuales se afirma este proceso cognitivo entre el estado, el territorio y la gente que habita en el.

Por ultimo no esta demás señalar que el tema de los “nacionalismos” de gran interés para la historiografía, merecen y pueden ser abordados con mas profundidad ya que hoy en día parecieran reivindicarse esta necesidad de seguir formando patria y patriotas, ocupando los modos de información masiva como la televisión y es que me parece relevante le hecho de que programas televisivos como “héroes” y “epopeya”, hoy tengan horario de transmisión escolar e incluso arreglando la transmisión especial de estos en territorio chileno fuera del continente como Isla de Pascua, ¿Será que el proceso que antes se nombra, aun no acaba?, ¿O simplemente se trata de resignificarlo y aprovechar las nuevas herramientas de difusión, reproducción y formación de ciudadanía?, en fin creo que seria interesante abordar este tema desde el hoy hacia el pasado ya que ese proceso de conocimiento entre el sujeto el estado y su territorio aun no concluye y continua retomando nuevas formas y modos de incluirse en el ethos cultural de los ciudadanos.


[1] “Representaciones y nociones, Peru y Chile en el siglo XIX.”, Carlota Casalino, Rafael Sagrado.

Los indios y las repúblicas (1830-1880).

Como nos ha demostrado la historia, distintos grupos étnicos a través de esta han sido denominados como barbarie, lo cual esboza el carácter irracional de esta construcción imaginaria sobre el “otro”, dado que se tilda de barbarie a quien se considera inferior.

Posterior al periodo denominado “colonia”, como nos ha mostrado la historiografía tradicional, viene el periodo conocido como “república”, el cual se suponía implicaría un cambio en el sistema económico y político, pero en la practica no sucedió así, quizás el establecimiento de la república solo implicaba una resemantización de algunos parámetros, lo vemos en el plano económico; la fuerza laboral siguió siendo potencialmente la mano de obra indígena, la cual durante la colonia se tildaba de de “mita” o “tributo” , ahora en estos nuevos tiempos se le llamaría “contribución indígena” , detonando el inicio del proceso de instauración de las repúblicas.
Sucesos como este, determinan la larga duración de los distintos periodos en la historia, se habla de repúblicas en tiempos donde la época colonial se hacia presente y palpable, lo cual nos indica que el paso de un periodo a otro implica procesos historiográficos de por medio, por lo cual se puede asegurar que hechos coyunturales como la aparición del “caudillismo” y la continuidad de la colonia, hacían cada vez mas difícil la existencia jurídica y socialmente de los indígenas, por lo se hace mas necesario un proceso de homogenización de esta clase social, transformándolos a peruanos, bolivianos, etc., lo cual suponía ser una forma de inclusión social para el indio, incluso durante esta época es donde se acuña el termino indígena, propuesto por Simón Bolívar, por lo cual se buscaba dar un mejor trato al sector indígena.
No nos debe sorprender que los cambios demoraron en llegar, se apelaba a un peruano “libre”, haciendo alusión al nuevo estado en el cual se encontraban y a esta nueva forma de derechos igualitarios, lo cual obviamente no llego a ser así, tal como se señala anteriormente, el sistema económico de explotación al indígena se mantuvo, pero se disfrazo, lo que como consecuencia muestra la reacción bolivariana, la cual sirve de efímera influencia para el sector indígena, el cual comienza a crear nuevos discursos políticos dirigidos directamente contra los nuevos estados y sus políticas, este hecho da pie al proceso de indigenización , la cual en el siglo XIX junto a la explosión demográfica del campesinado andino, este termina por superar en un porcentaje no menor a la población criolla, por lo cual Perú y Bolivia pasan a conformar una localidad articuladora de movimientos sociales y étnicos , siendo la contraparte del gobierno republicano.
Como pudimos ver las relaciones entre estado republicano con el sector indígena, no fueron muy complementarias una con otra, según el autor (Mark Turkner), debemos pensar en 3 momentos que marcaron cambios en las relaciones entre estas dos partes; el primer momento (1820-1840) es el de pos-independencia o pos-bolivariano, dado que en este predominarán los caudillos patriotas y las economías regionales desarticuladas por los efectos de la guerra y el inminente cambio en la economía de mercado colonial, es mas durante este período el sector indígena se acomoda en la negociación fiscal e impulsa la participación política; el segundo momento (1850-1870) triunfa el Estado y el auge del mercado interno por lo cual se potencia el comercio exterior y por último el tercer episodio (1870-1890) se ve marcado por el liberalismo conservador, es en este período cuando las relaciones entre Estado republicano e indígenas, parecen ser cada vez más conflictivas, llevando así al estallido de rebeliones y diversos enfrentamientos de armas.

En conclusión nos podemos dar cuenta que el descontento de la población andina frente a las nuevas políticas que a pesar de ser nuevas seguían siendo igual de excluyentes para con los indígenas, lo que conlleva al establecimiento de lo que conocemos como “repúblicas de indios”, estas se presentan en la historia como muestra efímera de la capacidad de estos sectores para generar discursos políticos frente al afán arrollador del o los gobiernos de turno, tenemos ejemplos claros de la irracionalidad de algunos métodos republicanos como el etnocidio el cual consistía en exterminar poblaciones fronterizas para resguardar la integridad del territorio republicano, medidas extremas, las cuales no impidieron que la gente de los andes hiciera material su descontento e inconformidad, ante un orden jerárquico ajeno que sin duda alguna influyo intrínsecamente en la sociedad andina, hasta volverla una república estable como la conocemos hoy, por otra parte aunque el mundo Andino no permaneció intacto, este mantuvo algunos elementos y a la vez resignificó su cultura ante el imparable avance de los tiempos y el progreso.