Sobre el Debate Brenner

La transición del feudalismo al capitalismo es uno de los grandes temas de Historia que irremediablemente conduce hacia la arena del debate y la confrontación intelectual entre los historiadores, debido a que el proceso genera un puntapié inicial para comprender muchos de los elementos del mundo actual. Cuando la amplia producción medievalista pareciera tocar fondo, surgen aportes que permiten considerar nuevas perspectivas de análisis, cuestionando la validez de los enunciados anteriores, por lo cual queda demostrado que la Historia no es una ciencia estática.

El ensayo académico “Estructura agraria de clases y desarrollo económico en la Europa preindustrial” del historiador Robert Brenner, constituyó en su momento una prueba de ese dinamismo. Aparecido en 1976 en DEBATS, el escrito de Brenner retomaba el tema de la transición, si se quiere, con una doble intencionalidad: ofrecer una alternativa a las aportes “neomalthusianos”, y a la vez posibilitar un oxigenamiento de las prácticas historiográficas en el ámbito del materialismo histórico.

Así se originó lo que se llamó en su momento, el “Debate Brenner” (Hubo otros después): La lucha de clases postulada por Brenner como marco explicativo de la transición debió confrontarse con el modelo demográfico de M. M. Postan y el sistema homeostático de Emmanuel Le Roy Ladurie, con una dificultad extra: demostrar que tal marco podía sostenerse considerando el tiempo como de larga duración, como lo hacían los modelos citados.

El siguiente informe intentará confrontar los aportes de los principales exponentes del “debate Brenner” con la finalidad de encontrar cuáles son las contradicciones entre ellos en el marco común de la larga duración, teniendo en cuenta esta selección de temas clave que aparecen en el debate: transición del feudalismo al capitalismo, larga duración, estructura agraria, y marxismo.

Algunos conceptos que aparecen en el debate y nos pueden servir el conocerlos antes:

* Transición: Es un concepto que implica pasar de una situación anterior a una nueva, razón por la cual durante ese tiempo (su duración es arbitraria) se mezclan elementos de ambas situaciones. En Historia una transición es un proceso histórico, y particularmente en la concepción materialista significa el paso de un modelo socioeconómico a otro, que condiciona la vida de las personas.

* Lucha de clases: Concepto presente en la obra de Karl Marx. Según él, la sociedad vive en un permanente conflicto debido a las desigualdades económicas entre las personas. A lo largo de la Historia van apareciendo binomios en conflicto, que siempre son entre una clase oprimida y otra opresora. Esta última necesariamente tuvo que hacerse con el poder de los medios de producción de los primeros, y trata de mantenerlo de forma hegemónica a través del tiempo. Solo cuando los oprimidos tengan conciencia de sí mismos (que se consideren una clase) y luchen por el poder quitado cambiará la situación de conflicto. Marx creía que el proletariado (una clase obrera) sería capaz de resolver este conflicto a través de una revolución. En Historia este concepto sigue siendo analizado y estudiado por diversas líneas historiográficas, ya que la situación en conflicto es más compleja de lo que supone Marx en el siglo XIX, porque en la actualidad nos encontramos con múltiples sectores sociales en conflicto que exceden los binomios históricos.

Brenner propone en su ensayo que en la Edad Media pudo existir cierta organización entre miembros de las clases oprimidas (definidas como aquellas a las que se les quita el excedente de productos) como algunos tipos de campesinos y artesanos, en contra de los grandes sectores opulentos de la sociedad feudal.

* Larga duración: Es un concepto muy utilizado y aceptado en Historia, ya que permite desglosar el tiempo en 3 unidades temporales para un mejor análisis. El primero en implementarlo fue Fernand Braudel, que en “El Mediterráneo y el Mundo Mediterráneo en la época de Felipe II” sugiere la diferenciación entre el proceso (cambios históricos de larga duración de los cuales no somos testigos), la coyuntura (períodos de tiempo más cortos donde sí podemos percibir mejor los cambios) y el hecho histórico en sí (que es el acontecimiento específico que se quiere estudiar).

  Debate Brenner
» 75,9 KiB - 3.252 descargas - (Ayuda para éste recurso)
Ensayo acerca del famoso debate Brenner, y las diferentes posturas con respecto al proceso de transición feudal a capitalista.

El feudalismo y las relaciones de vasallaje

Por Carlos Marandet
I.S.F.D y T. Nº 42: “Leopoldo Marechal”, Bellavista, Buenos Aires, Argentina.

En el presente trabajo veremos los orígenes del feudalismo y el contrato que se daba entre el señor y el vasallo, acto por el cual se generaban obligaciones y deberes que traían aparejado muchos aspectos a tener en cuenta y que son pocos conocidos. Algunas de las preguntas que tratare de responder con respecto al tema son: El feudo ¿Consistía solamente en una porción de tierra? ¿Podía romperse el pacto entre el señor y el vasallo? ¿Qué pasaba con el feudo una vez muerta una de las partes? ¿Podía el vasallo tener más de un señor para acceder de esta manera a más posesiones?

El caos que generaron las segundas invasiones en Europa occidental (eslavos, normandos, mongoles y musulmanes), más la creciente autonomía de los territorios en mano de los señores (territorios dados por el rey para que los gobernaran) hizo que el señor ganase más poder. Todo esto sumado a que en la época de los merovingios la inseguridad que existía generaba la necesidad de lanzarse en brazos de alguien más poderoso que uno, mientras que el poderoso necesitaba garantizar su seguridad, prestigio y fortuna procurándose a través de la persuasión y la violencia el apoyo de inferiores obligados ayudarle. De esta manera se fueron formando poco a poco los feudos, que adquieren su forma en el transcurso del siglo IX y perdurará con pleno vigor hasta el siglo XIII.

  El feudalismo y las relaciones de vasallaje
» 159,4 KiB - 10.558 descargas - (Ayuda para éste recurso)
Ensayo sobre las características del feudalismo, y las relaciones de vasallaje en la Edad Media.

Síntesis cultural

Por Carlos Marandet

Cuando uno lee a siempre se encuentra algo inquietante, distinto de lo que ya sabías. En el caso del Feudalismo justamente pasa eso:

Incluso hoy, muchos historiadores siguen enseñando que las migraciones bárbaras fueron cruentas campañas contra la Romanidad y la hicieron entrar en decadencia, mientras Perry con bajo perfil nos dice que el Feudalismo surgió como una fusión necesaria del mundo germano con el romano.

Y efectivamente, cuando lo lees puedes observar que muchos de los elementos de fusión que señala son necesarios para el sostén de la sociedad feudal: vasallaje, beneficio, señorío, servidumbre, sistema legal y monarquía. Y que se pueden evidenciar incluso en las sociedades occidentales posteriores al paradigma feudal, pues pasaron a ser parte, junto con la religión y el misticismo, del imaginario colectivo.

A continuación, pongo a tu disposición un breve trabajo que realicé para el profesorado donde estudio. Es sencillo, pero servirá para destacar estos elementos de fusión que sirvieron para que ni los germanos ni los romanos desaparecieran.

  La Síntesis Cultural
» 118,3 KiB - 1.496 descargas - (Ayuda para éste recurso)
Resumen enviado por Carlos Marandet.

La transición de la esclavitud al feudalismo

por Carlos Marandet y Mario Molina.
I.S.F.D. y T. Nº 42 “Leopoldo Marechal” – Profesorado de Historia.
2do año Ciencias Sociales.
Bellavista, Buenos Aires, Argentina.

Realizado el 24/05/05 para el instituto.

¿Cómo y por qué terminó la esclavitud antigua? Es la pregunta que Marc Bloch plantea como eje para explicar la interpretación que se le da al concepto de libertad y esclavitud, tanto en la Edad Antigua, como en la Edad Media. Como las relaciones que permiten responder esa pregunta son complejas, divide la cuestión en cuatro breves capítulos. En los cuales es frecuente ver: el uso de vocablos lingüísticos de diferentes lugares (para llegar a comprender el concepto de esclavo y de siervo, respectivamente), la cita a documentos de época (como el Domesday Book inglés) y el análisis de exhaustivas variables, de las cuales se tomarán las más importantes.

En el primer capítulo, se habla propiamente del esclavo de los tiempos romanos y las invasiones germánicas. De todas las variables que desarrolla, se rescatará el de la fuerza de producción: un esclavo, era un objeto de lujo, documentos de la época romana aludían a él dentro de una trilogía comercial: oro, telas y esclavos; eran los tres principales objetos preciosos que un comerciante intercambiaba. Pero la mayoría de los esclavos se usaron para el servicio personal, ya que ofrecían un bajo rendimiento de capital- trabajo, el cual era encomendado a terrazgueros, mejor preparados. Además, había que mantenerlos, y esto elevaba grandemente los costes. La crisis de la administración pública tras las invasiones, favoreció la aparición de nuevas relaciones de dependencia, base del sistema feudal.

Ya en el segundo capítulo, el autor, bajo la variable de la religión; explica como esta legitimó el sistema de dependencia entre los hombres. La postura de la Iglesia durante el imperio, y luego en la Temprana y Alta Edad Media, siempre resultó ambigua: por un lado ante Dios, todos los hombres (a pesar de sus relaciones de dependencia) eran iguales; pero por otro (y para legitimar los “bienes” de amos y reyes, y de la propia Iglesia), el hombre recibía la esclavitud por estar ligado al pecado original (en resumen, el pensamiento de San Agustín, y el de los concilios de época). De todas formas, la Iglesia si bien no condenó la esclavitud, favoreció las manumisiones.

En el tercer capítulo, se trabaja de manera exhaustiva los vocablos lingüísticos y documentos (entre ellos, las cartas de administración pública de los siglos XI XII) derivados de la palabra “Servus” (el que sirve). Este siervo, será el nuevo actor de las relaciones de dependencia de la Edad Media, pero el esclavo no va a desaparecer. Más bien, recurre a establecer comparaciones en cuanto a las semejanzas sociales, y a las diferencias jurídicas de ambos conceptos. Para las primeras, vale destacar que ambos estaban sujetos a la discriminación social: no podían participar de los tribunales, ni ser aceptados en la órdenes eclesiásticas, y el solo nombrarlos era índice de injuria hacia ellos. Para las segundas, el siervo era diferente al esclavo: ante la ley, era un liberto u hombre libre obediente a un señor, y esto lo habilitaba para tener tenencia de tierras e incluso podía intercambiarlas, venderlas y hasta heredarlas. Las corveas eran elevadas, pero las tierras eran de igual precio y calidad que un colono libre. Su mano de obra estaba reglamentada por tiempo y normas.

Por último, en el capítulo cuarto, se ve como las nuevas relaciones de dependencia tuvieron interpretaciones diferentes según el lugar. Por ejemplo, para los francos y normandos, la esclavitud era muy poca, ya que se prefería el uso de siervos, base del sistema señorial. Las instituciones germanas, sin embargo, se mostraron más ortodoxas al concepto de esclavo del antiguo imperio; y tenían un floreciente comercio en Praga. En los siglos XI y XII, el concepto de esclavo toma un giro espontáneo mediante un tinte racial y religioso. La primera variable, porque la nueva fuente de esclavos fueron los pueblos de extranjeros no cristianos o paganos, más allá de Alemania Oriental (como los eslavos). La segunda, porque la Iglesia establecía que podían ser esclavos todos aquellos ajenos a los preceptos cristianos: infieles, paganos, herejes y apóstatas (indiferentemente si se era cristiano o no) De esto último, sobra el ejemplo de los esclavos de cruzados en Siria, y del intercambio humano indiscriminado durante la España Musulmana, que funcionaba a partir de esclavos.

Finalmente, concluye que la Edad Media nunca destruyó, ni suprimió las desigualdades de hecho o nacimiento; simplemente mediante la ley, les otorgó una faceta más humana. Es más, el autor se juega a pensar que en Europa, el poco uso de esclavos impidió la renovación de sangre, la cual derivó a un profundo hermetismo hasta nuestros días. Pero eso es otra hipótesis.

Obra Original:
Bloch, Marc: La transición del esclavismo al feudalismo, Akal Editor, Madrid, 1981.

  Transición del esclavismo al feudalismo
» 111,0 KiB - 3.721 descargas - (Ayuda para éste recurso)
Resumen en base a una obra de Marc Bloch.