Peregrinación y sentimiento de cruzada

Por Ignacio Crifasi.
Estudiante de Profesorado en Historia. I.S.F.D. y T. Nº42: “Leopoldo Marechal”. Cátedra: Historia Mundial I.

Sin dudas el sentimiento de Cruzada es el rasgo más característico de la Edad Media, pero para tener una idea más precisa de éste rasgo resulta importante detenernos a priori en otro concepto: el de Peregrinación. Este concepto fue alimentado lógicamente por la iglesia católica. Y si algo concreto había fijado está concepción durante casi toda la Edad Media, era la idea de un Orden Universal caracterizado por un elemento: el de la Trascendencia.

Conjuntamente con esta idea la madre de Justiniano va a aportar mucho en la concepción de este imaginario al originarse la Santa Cruz y con ello el ritual de peregrinar a los Santos Lugares (Dupront, Alphonse, pág 6). En estos movimientos hacia Oriente los peregrinos ven la posibilidad de purificación, de sentirse a su vez consustanciados con sus pares, quienes de manera colectiva harían penitencia y ganarían con ello la bienaventuranza eterna.

Las peregrinaciones comienzan así a satisfacer todos los deseos espirituales de quienes forman parte de tal acto. No importaba ya morir en destino (cual en realidad parecía ser el objetivo) o perecer en el intento. Era tan grande el amor y la unidad de estos feligreses que la muerte les parecía como un regalo de ese Dios tan cercano. Ni el fiero musulmán, siquiera el hambre, el frío o el cansancio pudieron truncar esos movimientos de personas. Impresionante fue el prestigio espiritual que detonó en la mente del hombre medio esta concepción. Sobre la creación de todos estos hábitos y valores, surgirá la idea de Cruzada.

La peregrinación suponía el enajenamiento de todos los bienes materiales para que la oblación sea más eficaz. De ello sabría sacar provecho la Iglesia a través de las donaciones brindadas por una aristocracia en boga de una vida ascética, y a cambio ganando la indulgencia por el derecho de combatir al infiel. Este tipo de actitudes es la que despertará también en el cruzado popular el repudio hacia ciertos actores sociales de otras religiones, como los judíos considerados demasiados materialistas y especuladores.

Hemos hablado sobre las peregrinaciones hacia ese “Cuzco” europeo que era Jerusalén. El problema fue que ese lugar de pasaje al “cielo”, había sido irrumpido por la presencia musulmana. Esta “ingrata” presencia pudo incomodar la actividad peregrinatoria (aunque si bien estos fueron constantes a pesar de ello, lo cual nos indica hasta que punto llegaba el fervor por la fe cristiana). Y siendo incalculable el prejuicio que había sentido el Occidente cristiano por la presencia profana del infiel, fueron organizadas las expediciones militares que comenzaron en 1095. Pero esta concepción de cruzada abarcaba dos aspectos de naturaleza y características diferentes. Así se sucedieron las cruzadas populares y las cruzadas oficiales.

Pero, ¿Por qué habrían los protagonistas de las primeras encarar semejante empresa?…Pues bien, resulta necesario para ello volver a aquella imagen del mundo y del trasmundo para entender este, uno de los procesos más complejos de la historia. Ciertamente el imaginario colectivo de la época vivía en una constante contemplación de la dualidad Dios – Diablo, Cielo – Infierno. Esta dualidad proveniente de los elementos culturales orientales y difundida en Occidente por la Iglesia, había prendido mucho mejor en aquellos sectores sociales subordinados a las elites, donde en estas últimas predominaban otros tipos de ideales.”Fueron las clases humildes las que conservaron y alimentaron el sentimiento cristiano” (Romero José Luis, pág 147). Además de este dualismo coincidía para el período, el fenómeno conocido como “Milenario” o año mil, suscitado por la amenaza procedente del mundo islámico asociado con el fin del mundo cristiano.

Dentro de este contexto tan sugestivo y determinante se encontraría el detonante para que las cruzadas populares puedan realizarse. Si dentro de la disyuntiva Infierno-Cielo, resultaba más tentadora esta última, sea por bienaventuranza eterna, por tranquilidad espiritual o por acceder a la culminación de una vida de penas que el cielo ofrecía a aquel pueblo llano tan castigado, resultaba extraño optar por el infame anticristo. Y si ese cielo podía ser conquistado llegando a oriente, las cruzadas populares tendrían un amplio despertar en este contexto. Las cruzadas de niños representan este tipo de cruzadas.

Pero el llamamiento de Clermont propuesto por el papa Urbano II en el año 1095 despertó también el interés de otro sector social: el de la nobleza. En realidad en su esencia estaba destinado a este sector y no se esperaba que repercutiera tanto en las otras capas sociales. Los caracteres nobles para el período transcurrido durante la Alta Edad Media se caracterizan por el reavivamiento del sentimiento heroico. El caballero tenía una vida mucho más terrena en comparación con las clases no privilegiadas. A ellos les correspondía un ejercicio de la guerra que se reflejaba en el valor, la audacia y la desmesura para contemplar de alguna manera su propio honor. También el noble caballero galopaba hacia esa trascendencia, pero a diferencia del hombre humilde, era mundana.

Sin embargo, la iglesia que a esta altura había logrado una eficaz consolidación con Gregorio VII, supo canalizar toda esta vorágine hacia una causa plena de sentido histórico. “Muy pronto el caballero cruzado reemplazaría como ideal al héroe individualista de los primeros tiempos y sus victorias repercutirían al servicio de la lucha común y en defensa de la cristiandad” (Romero José
Luis, pág 56). Tal fue el caso por ejemplo de un Federico Barbarroja, un Felipe Augusto, o de Ricardo Corazón de León , quienes habían olvidado sus conflictos para intentar transformarse en campeones de la Cruz en Oriente.

Conclusiones

Si la unidad imperial fue incapaz de consolidar un orden real y político (si bien efímeramente logrado por Carlomagno), el cristianismo logró reprimir y combatir con rudeza cualquier atisbo de disgregación (epicúreo, herético, albigense) todos gérmenes surgidos en parte por el carácter abstracto que el cristianismo mismo suponía, pudiendo al fin consolidar lo que el orden político no, impregnando un ideal de orden universal.

Este orden fue fácilmente incorporado en el imaginario de un amplio sector de la sociedad europea, siendo impresionante el prestigio espiritual que esta concepción detonó en las mentes del hombre medio. Y si surcó tan hondo en la mente de los más humildes fue por la pésima realidad que estos atravesaban, en estas condiciones encaja el hecho de aferrarse a la ilusión de una vida eterna, de tener la certeza hacia aquello que no se ve y sólo se siente, hacia aquello llamado Fe.

Por otro lado las cruzadas se realizaron como respuesta a la expansión de los Selyúcidas, y como objetivo de recuperar el santo sepulcro, destino de peregrinación. Así la ambición de los papas buscó ampliar su poder político y religioso, siendo los ejércitos cruzados en cierto sentido el brazo armado para tal objetivo, al igual que una vez lo fue Carlomagno.

También resulto de las cruzadas un marcado interés comercial, que se hace visible a partir de la cuarta cruzada, y entrando con ella otros actores sociales como los burgueses y comerciantes.

Bibliografía Consultada:

– Romero José Luis: La edad media, Ed. Fondo de Cultura Económica, México-Argentina.

– Dupront Alphonse: La cristiandad y el concepto de cruzada, Ed. Unión tipográfica editorial hispano americana, México.

Debate sobre el Concilio de Nicea

Después de un breve letargo por problemas técnicos con mi PC, vuelvo a la acción con una noticia que me ha alegrado la semana, y que recibí del histoblogger Ramiro Sánchez Crespo por correo electrónico. Resulta que en su blog, dos comentaristas que antes participaron de una acalorada discusión sobre la historicidad de Jesús, vuelven a confrontarse (invitados por Ramiro) en torno a una nueva problemática: Si el Concilio de Nicea (325) significó el ocaso o el triunfo de la civilización clásica.

Los argumentos de ambas lecturas, Benítez de parte del ocaso y Caboblanco sosteniendo el triunfo, están bien fundamentados y se nota que no han surgido del aire, sino de sus respectivas selección de lecturas. Como suele suceder en un debate, es el lector quien debe sacar sus propias conclusiones tras leer dos argumentos que se oponen (a veces la oposición suele ser figurativa y otras un auténtico duelo donde el agua y el aceite tratan de no mezclarse). El elemento común en ambos textos parece ser la crisis del Imperio Romano, y la necesidad de la continuación de dos elementos: la romanidad (representando a su vez la cultura clásica) y la cristiandad. A diferencia de Ramiro creo que el concilio no implicó necesariamente una ruptura con la cultura clásica, ya que recurriendo a la mentalidad de transición, podemos notar que si “ganó” el catolicismo esto no lo hizo necesariamente demoliendo lo anterior. De hecho hay muchos elementos del culto católico que son pequeñas continuaciones de lo clásico: por ejemplo el culto a los santos (divinidades menores), el culto a María (la presencia de lo femenino, el símbolo de la fertilidad, la comparación con la Isis egipcia), la veneración de imágenes (en los hogares de Roma la gente solía rezar en compañía de estatuillas, y en las calles una villa podía tener un templo y estatuas en homenaje a su dios patrón _santo patrón luego de Nicea), la necesidad de materializar a Dios (el sacramento de la Comunión, no era una invención de Nicea, sino que ya estaba en otras tradiciones ante la necesidad humana de tener contacto con su Creador) y seguimos. Si coincido con Ramiro que Nicea inauguró por así decirlo lo que se conoce como la “era cristiana”, ya que en la Edad Media vamos a ver muchos casos donde lo político busca sustentarse en lo religioso, y esto empezó sin dudas con Constantino.

Agradezco a Ramiro por lo novedoso de esta modalidad, que invita al lector a involucrarse un poco más con el blog: repensando un tema que se creía resuelto, o bien, difundiéndolo a aquellos que no tenían idea del tema. Con ésto escapamos a prácticas poco felices, como pensar Internet como si fuera sólo un repositorio de temas. Hay que dar también y no sólo recibir.

El llamado a la primera cruzada. Su sentido escatológico

Por Gonzalo Verbal Stockmeyer

En junio de 1095 el Papa Urbano II (1088-1099) pasa de Italia a Francia. Nadie sospecha el sentido último de su viaje. Al parecer, sólo quiere volver a tomar contacto con su tierra natal (había nacido en Champagne) y reeditar sus tiempos de monje cluniacense. Durante varios meses, el Papa recorre el sur y sudeste de Francia. El 5 de agosto se halla en Valence y el 11 del mismo mes llega a Puy. En octubre recorre Lyon y Borgoña. Y el 25 de ese mes, consagra el altar mayor de la gran basílica de Cluny, que había comenzado a construir el abad Hugo (1024-1109). Después se dirige a Souvigny para rendir homenaje a San Mayolo (906-994), considerado el más grande santo de los abades cluniacenses.

Desde Puy, el 15 de agosto, el Papa había convocado a un concilio a celebrarse en Clermont. Ni esta convocatoria ni el desarrollo mismo del Concilio hacen pensar en algo extraordinario. En efecto, el encuentro episcopal de Clermont, abierto el 18 de noviembre, se dedica al tratamiento de asuntos eclesiásticos; referidos 1) al clero francés; 2) a la reforma de la Iglesia (investidura de laicos, práctica de la simonía, relaciones adúlteras del rey de Francia, etc.); y 3) a
la Tregua de Dios, que se amplía al conjunto de la Iglesia.

Sin embargo, el 27 de noviembre, Urbano II hace que Clermont se convierta en uno de los concilios más importantes de toda la Historia: pronuncia una predica que, por la gran afluencia de clérigos y laicos, debe celebrarse en las afueras de la ciudad.

En dicha predica, el Papa se refiere a la grave opresión de la Iglesia de Oriente. Y, en efecto, los selyúcidas (dinastía turca) habían ocupado el Asia Menor y destruido y profanado las iglesias y Santos Lugares de la Cristiandad. El Papa llama a una intervención militar en Oriente contra los musulmanes.
El éxito de la arenga es inmenso; el pueblo presente
habría gritado “Deus lo volt”, Dios lo quiere.

El 1 de diciembre llegan mensajeros del poderoso conde de Toulouse, Raimundo IV de Saint Pilles, para informar de la disposición de su señor a tomar parte en la Cruzada. Cuando envía a estos mensajeros, Raimundo no podía aún tener conocimiento del discurso del Papa en Clermont, por lo que debió conocer con anterioridad los propósitos de Urbano II. Pero sobre esto último no existe constancia empírica.

El objeto material o contenido del presente ensayo es, precisamente, la mencionada predica de Urbano II, que constituye el llamado a la Primera Cruzada. Y el objeto formal o punto de vista, es su sentido escatológico, es decir, la visión de tal empresa como un camino seguro hacia la vida eterna.

Aparte de la necesaria bibliografía secundaria, acudiremos a cuatro fuentes que dan cuenta del referido discurso:

– Roberto El Monje: Abad de St. Remi. Presencia el discurso y participa en el sitio de Jerusalén de 1099.

– Guibert de Nogent: Nace en 1053 y es Abad de Notre Dame de Nogent, puesto que desempeña hasta su muerte en 1124.

– Foucher de Chartres: Escribe en 1127 como si hubiese estado presente en la predica. Además, participa en la Cruzada de Esteban de Blois.

– Guillermo de Tiro: Nace en Jerusalén en 1127, su obra se extiende hasta 1184.

Todas estas fuentes las hemos extraído del apéndice documental contenido en la obra del medievalista chileno José Marín Riveros denominada Cruzada, Guerra Santa y Yidah. La Edad Media y nosotros (Ediciones Universitarias de Valparaíso, Instituto de Historia Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Valparaíso, 2003, p. 133 y ss.)

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Las Cruzadas

Un mismo objetivo, distintos intereses.

Por Carlos Marandet.

Las cruzadas es el nombre con el que se conocen las expediciones militares contra los infieles (musulmanes, en el pensamiento de la Iglesia Católica de la época medieval) con el objetivo de recuperar los santos lugares, no surgieron de un momento a otro, y no todas fueron expediciones militares formales, sino que también hay que tener en cuenta las cruzadas populares, muy poco conocidas por muchas personas y que iremos viendo en el presente texto.

La primera pregunta que surge al tratar el tema es ¿cuando se gesta el sentimiento de cruzada? Para responder esta pregunta debemos remontarnos al siglo IV, donde los descubrimientos de la gruta del Santo Sepulcro, el culto de los lugares mismos de la manifestación redentora, la invención de la Santa Cruz, atribuida a la madre de Constantino, generan un sentimiento mayor en los cristianos. Estos descubrimientos e invenciones hacen que se eleven basílicas sobre los lugares santos y que Oriente se convierta para los occidentales en la tierra sagrada de la historia de su religión. De apoco comienzan a organizarse peregrinaciones hacía Oriente que van a promover un acondicionamiento y construcciones de hosterías. Durante los primeros siglo IV, V, VI las peregrinaciones son sobre todo de carácter individual.

Hacía el siglo VII la peregrinación se encuentra entre las penitencias de los monjes y con el correr del tiempo personas de importancia buscaran en ella una purificación, lo que genera que se vincule la purificación con la peregrinación.

A medida que las peregrinaciones se multiplicaban y aumentaban en número los peregrinos, van cambiando los fines. La idea predominante de purificación comienza a dar lugar a la de sacrificio, es de esta manera que muchas personas buscan una muerte gloriosa y una salvación.

Es un error creer que las cruzadas fueron las primeras incursiones hacía el Santo Sepulcro. Muchas personas creen que las cruzadas comienzan con el llamamiento del papa Urbano II en 1095, luego del concilio de Clermont, y que Jerusalén no significaba mucho para los estamentos de la edad media. Pero hay que tener en cuenta que las peregrinaciones se venían dando desde el siglo IV y no se interrumpieron a pesar de las invasiones persas del siglo VII y las invasiones musulmanas de tiempo después.

Otro factor a tener en cuenta son las llamadas cruzadas populares, incursiones realizadas por personas pertenecientes a clases pobres, incluidos campesinos libres, estás cruzadas muchas veces preceden a las llamadas cruzadas oficiales, es decir que se daban de manera alternada cruzadas populares con cruzadas oficiales. Las cruzadas oficiales eran las realizadas por la aristocracia, las cuales contaban entre sus filas con personas preparadas en el arte de la guerra y los que estaban a cargo de las mismas eran reyes, barones, etc.

Mientras que en las cruzadas populares se observa un sentimiento de fe y sacrificio, verdadero motor de las masas populares, en las oficiales no observamos lo mismo. Las cruzadas oficiales las podemos dividir en dos grupos: de la 1º a la 3º se realizan con un verdadero sentimiento cristiano y de la 4º a la 8º, si bien el sentimiento religioso no es dejado de lado, predomina un interés económico.

Para tener un orden describiré primero las cruzadas oficiales y luego las populares, pero no debemos olvidar que las cruzadas populares muchas veces precedieron a las oficiales. Dentro de las cruzadas oficiales encontramos:
– 1º cruzada fue llevada a cabo por los Normandos del Sur de Italia, los franceses del sur y del norte (separadamente) y los alemanes y flamencos, en 1097 se apoderan de Nicea, más tarde se apoderán de Antioquia y finalmente se dirigen en 1099 a Jerusalén, a la que toman y se termina estableciendo un reino cristiano bajo la autoridad de Godofredo de Bouillon.
– 2º cruzada se organiza para defender el reino cristiano, pero tanto Luis VII de Francia como Conrado III de Alemania fracasan y hacía 1187, Saladino lográ apoderarse de Jerusalén.
– 3º cruzada Barbarroja, Ricardo Corazón de león y Felipe Augusto deciden reconquistar la ciudad pero fracasarón, Barbarroja murió en el camino hacía 1190 y los otros deciden volver a Francia e Inglaterra a luchar entre ellos. Luego de esto se da el segundo grupo de cruzadas oficiales (las que se rigen más por un interés económico que religioso):
– 4º Hacía 1204, preparada por caballeros franceses y, ante la necesidad de estos de recursos, seden ante las peticiones de los mercaderes venecianos de tomar primero Constantinopla para lograr de esta manera un predominio en el Mediterráneo de dichos comerciantes.
– 5º cruzada en 1217, dirigida por el rey de Hungría y el caballero francés Juan de Brienne, el principal objetivo fue Egipto, pero no alcanzó ningún resultado favorable.
– 6º cruzada en 1228, Federico II de Alemania organizó una nueva cruzada que tuvo como rasgo importante las negociaciones que realizó Federico II con los musulmanes, obteniendo de está manera la posesión de Jerusalén, exceptuando la mezquita de Omar, asi como las ciudades que iban desde el mar hasta dicha ciudad, lo que dio por resultado un movimiento comercial.
– 7º y 8º cruzadas fueron organizadas por San Luis IX de Francia, la 7º se realizó en 1248, dirigida contra Egipto y la 8º fue lanzada en 1270, contra Túnez pero ambas no tuvieron buenos resultados. (1)

Antes de mencionar las cruzadas populares debemos decir que la mayoría de estas cruzadas sembraban a su paso terror, un terror que se aplicaba por medio del saqueo, de la destrucción ya que estas masas humanas no llevaban nada consigo mismas más que su fe. Entre las cruzadas populares encontramos la de Pedro el Ermitaño, que marcha hacía oriente, matando a judíos, saqueando todo a su paso. Luego tenemos la cruzada impulsada por el fraile Raú y en segunda instancia San Bernardo.
Cuando se da la cruzada 3º cruzada oficial, la de los reyes, en Inglaterra se predicaba una cruzada popular a manos del arzobispo Balduino de Cantorbery, el cual recorría los campos para llamar a los labriegos y pastores a la cruzada, hay al mismo y al igual que en las otras matanza de judíos. En la 4º cruzada oficial se estaba gestando la popular motivada por Foulques de Neuilly, con un tinte más religioso que económico. En 1215 Alberie des Tríos Fontaines y otros predicaban públicamente la cruzada en Francia repartiendo cruces a niños, mujeres, ciegos, cojos, leprosos. (2)

Otras cruzadas de importancia fueron las del joven pastor Esteban, que logró juntar a un millar de niños y la de Nicolás, jovén alemán que logra reunir a 20 mil jóvenes. La cruzadas de los jóvenes se producen en dos años específicos en 1257 y 1320, la primera se da durante la cautividad de Luis, los excesos cometidos por los pastorcillos durante estas cruzadas hace que se los persiga y se los case. A pesar de haber terminado las cruzadas oficiales, las cruzadas populares seguían organizándose. En 1320 reaparece la cruzada de pastorcillos mucho más feroz que la anterior, matan judíos y barren con todo a su paso, para el siglo XIV Venturino de Bérgamo lanza a los caminos multitudes de peregrinos armados y en 1345 el pueblo italiano ante la marcha de las tropas de Delfín del Vianesado, se suman a la marcha hacía oriente. ¿Cuales fueron las consecuencias de estas cruzadas? Al término de las cruzadas las consecuencias fueron numerosas, los ideales de vida se vieron afectados, teniendo en cuenta que con la idea de cruzada se fue instalando en las personas una idea de desapego a las cosas materiales y una fe mayor.

Los reyes adquirieron importancia en desmedro de los nobles feudales, que habían sido fuertemente diezmados en las guerras contra los turcos y debilitado por el auge del comercio. La nueva situación fortaleció el poder de los mercaderes y los reyes, ya que se generó un desarrollo en la economía monetaria. Con ella se reiniciaron los contactos culturales y comerciales entre Oriente y Occidente. Las ciudades portuarias de Italia como Génova y Venecia adquirieron poder e influencia.

Las Cruzadas habían dejado poca huella en Siria y Palestina, salvo numerosas iglesias, fortificaciones y una serie de impresionantes castillos.

Bibliografía Consultada:

(1) Romero José Luis: La edad media, Ed. Fondo de Cultura Económica, México-Argentina

(2) Dupront Alphonse: La cristiandad y el concepto de cruzada, Ed. Unión tipográfica editorial hispano americana, México.

JUDAS, el mejor amigo

Durante siglos, la imagen de Judas como traidor ha servido para crear un tipo ideal de pecador, de persona no deseable. En imágenes, pinturas, esculturas, representaciones, literatura, religión es muy común verlo así. ¿Qué pasaría si se demostrara lo contrario?

judas.jpgHace un par de días, National Geographic ha dado a conocer una investigación de más de 5 años (pero con antecedentes más remotos) sobre el Evangelio Prohibido de Judas. Si bien no es una novedad (pues hay más de 30 evangelios distintos, y creo que me quedo corto), el texto es un escrito en copto (una lengua ceremonial egipcia) que ha circulado por varias manos a través de su historia. De acuerdo con la prueba de carbono-14 a la que fue sometido, es probable que haya sido escrito en un rango que va de 200 a 330 dC aproximadamente, aunque lo que lograron restaurar es una copia del original; pues varias comunidades cristianas poseían poseían una. El texto fue catalogado como apócrifo por Ireneo (140-202), católico romano, fue un determinante opositor de otras ramas cristianas. Es célebre por catalogar a los 4 evangelios como los principales libros del Nuevo Testamento. La idea de esta selección de libros, para él, era la de otorgar homogeneidad a la religión ante la continua persecusión de los romanos. (1)

La importancia del texto es diría yo, doble: Históricamente, sirve para comprender que las primeras comunidades cristianas fueron muchas, y que dependían del contexto y el espacio físico donde se desarrollaban. Por otro lado, éticamente, el relato nos muestra un Judas que no era maligno, ni traidor; sino EL MEJOR AMIGO de Jesús.

De todas esas comunidades religiosas que había, estaban los gnósticos. ¿Pero que eran los gnósticos? La traducción alude al significado de “el que conoce”. Pero el conocimiento gnóstico no se refería al conocimiento común o al científico, sino a uno de orden místico, a algo que está más allá de las apariencias. Los saberes de estas comunidades combinaban varios elementos religiosos antiguos, desde los egipcios hasta los griegos (principalmente Platón y los órficos). Según su cosmovisión, todo lo que ves fue creado por un dios, pero ese dios no es perfecto puesto que no creó el universo y la humanidad por el principio máximo que es el Amor. Jesús viene a ser un enviado de un DIOS con mayúscula, “Que no tiene nombre” y que por lo tanto no es cognocible. Ese es el verdadero dios que tiene como principio máximo el Amor. Para conocerlo, no se necesitaba de la FE, sino de la “gnosis”, de una revelación divina que demostraba que cada creyente gnóstico es en sí DIOS, puesto que su cuerpo es un recipiente mortal o “eidolon” que encierra una “chispa divina” la cual se lllama “daemon”, y que es nuestro verdadero yo. La frase atribuída a Sócrates promulga: “Conócete a tí mismo”, que es una máxima de los gnósticos. La meta de ellos era (y es, porque todavía hay comunidades reducidas) enlazarse al Dios perfecto, no fundirse en él (esa es la crítica que hacen a los cristianos ortodoxos) de manera que su personalidad espiritual se conserve (daemon individual) y a la vez se es en Dios (daemon universal). La Crucifixión, la Resurreción, eran para ellos algo así como “Introducción al cristianismo para tontos”.(2)

¿Qué tiene que ver todo esto con JUDAS? Pues bien, en primer lugar, se cree que el manuscrito fue escrito por gnósticos. Y en segundo lugar, lo anterior se evidencia en su contenido, que en resumen es el siguiente: Desde que conoce a Jesús, Judas se convierte en su confidente y mejor amigo. Él no es como los demás discípulos, puesto que suele comprender mejor las parábolas y mensajes “de doble sentido” que promulga su Rabí o Maestro. Por ejemplo, en una oportunidad, el Rabí se rió de ellos cuando se encontraban bendiciendo la comida según el ritual judío. Luego Jesús calla, y les explica que estaban venerando a un Dios falso, pero nadie entendió una sota. Judas es el único que lo comprende, entonces su Maestro decide revelarle en secreto los misterios del universo (esta es la gnosis). También induce a su amigo de que lo traicione, puesto que necesita liberarse de su cuerpo terrenal para retornar al Padre que no posee nombre (del eidolon al daemon universal o de luz). Al final, Judas termina accediendo al pedido.

¿Qué crees que pase de aquí en más con este descubrimiento? Personalmente, creo que las cosas no cambiarán mucho, puesto que nuestras estructuras religiosas son construidas por nuestras respectivas relaciones socioculturales. Pero desde una postura científica, pienso que el descubrimiento es importante, porque nos ayuda a comprender más acerca del cristianismo antiguo, y reconocer que hubo varias cristiandades distintas, y no una sola.

Bibliografía:
(1) National Geographic: El evangelio prohibido de Judas. [http://www.natgeo.tv/judas/index.html]
(2) El-Amarna: Los misterios de Jesús. [http://el-amarna.blogspot.com/2005/04/los-misterios…