A propósito de nacionalismos, usos e imaginación; reflexión en torno a la propuesta de comunidades imaginadas.[i]

Jorge Said Barahona(ii)

El estudio de los nacionalismos, es de suma importancia para la Historia actual, ya que nos transporta a la deconstruccion de un fenómeno reciente: la creación de los Estados/Nación(iii).

Los nacionalismos funcionan en la dinámica interna de la sociedad, como un fenómeno horizontal que se plasma en el habitus del sujeto, se hace parte integra del sentido común.

De este modo, la comunidad se imagina, pero por sobre todo se siente, gracias a la existencia de distintos dispositivos inventados y diseñados específicamente para activar en los sujetos, esa idea de pertenencia que en algunos casos es llevada hasta la irracionalidad.

Ciertamente, por mucho que los investigadores sociales afirmen que la nación una técnica de sometimiento y alienación, los distintos sectores sociales, principalmente los sectores populares, siguen asumiéndola como un hecho desinteresado por el que es normal realizar sacrificios, porque la nación esta ahí, incluso cuando no la necesitan.

El hecho de que la nación se difunda como algo tácitamente naturalizado, nos avienta a preguntarnos, ¿Cuál es el origen de la nación?, Anderson considera que esta tiene su origen en la lengua y no en la sangre, por lo tanto el racismo no proviene directamente del nacionalismo, como han sostenido equívocamente algunos autores(iv).

Para esto, Anderson toma como ejemplo el hecho de que el general San Martín, el cual llamaba “peruanos” a los indios que hablaban quechua(v), aunque esto no es erróneo, creemos valido recordar que antes de eso, los propios hablantes del quechua se reconocían como tales, en medio de un siglo de rebeliones indígenas, Tupac Amaru II se autoproclamaba junto a los suyos como peruanos sin necesidad de poseer un proyecto de instaurar una nación(vi).

Quizás esta no sea la prueba necesaria como para demostrar un origen distinto del nacionalismo en Latinoamérica, pero si nos incita a replantearnos la idea de extrapolar los moldes teóricos extranjeros para el estudio local.

Lo que si queda bastante claro, es que la acción de imaginar la comunidad, no proviene de la nada y posee su origen en las fronteras étnicas como el lenguaje(vii), aunque como observamos en el párrafo anterior, es posible que sean necesarios ciertos elementos objetivos, físicos y reales para que este proceso sea llevado a cabo.

La necesidad de proclamarse como habitantes de una geografía especifica y para ello reivindicar toda una tradición incaica milenaria, como estrategia reafirmadora de identidad en momentos de rebelión, nos dice que las fronteras reales, también pueden ser uno de los elementos gestadores del nacionalismo, ya que según Conversi, algún elemento real debe estar presente para que las categorizaciones sociales sean efectivas(viii).

Por otra parte, sabemos que toda la producción cultural destinada a reafirmar las fronteras, es generalmente ficticia, partiendo desde la historia oficial, la cual no es otra cosa que una selección de documentos transgiversados, personajes que son vestidos de héroes y tradiciones inventadas(ix).

Sin embargo, esta producción cultural no resulta efectiva sin una intervención real de los Estados, los cuales suelen llevar la comunidad hasta las entrañas de los sujetos, ya sea a través de instituciones o estrategias de intervención cultural como el disciplinamiento y la biopolitica(x).

Nuestra intención no es amarrarnos a alguna de las propuestas y aceptarlas como verdaderas, ya que consideramos que este proceso de imaginación es llevado a cabo gracias a la conjunción tanto de estrategias como también de elementos étnicos, por lo cual nos interesa más linear nuestros estudios, sobre el resultado de esta producción, como es asumida y utilizada por los sujetos, los cuales suelen resignificar y reutilizar lo impuesto.

Esto último, se puede ejemplificar en nuestra ciudad, con el uso que se hace de los himnos marciales, los cuales tras un fuerte proceso de construcción de Nación que se extendió durante todo el siglo XX, pasaron a formar parte de la ideología popular(xi).

Vale destacar que en Iquique, los himnos insignes del ejército chileno como el “adiós al séptimo de línea”, son utilizados por los sujetos en los funerales, como forma de despedir heroicamente a quien difícilmente aparecerá en un libro de historia o tendrá un monumento en la plaza y que en las zonas rurales los indígenas Aymaras tocan los mismos himnos, pero son extrapolados a la sonoridad andina de las zampoñas, chajchas, charangos y bombos de cuero de llama.

En este sentido, creo que es sumamente importante abordar estas dinámicas locales y regionales, ya que incluso pueden llegar a ser la excepción a la regla.

Aunque nos parezca irónico, a pesar de que exista un uso de esa producción cultural, esta no deja de ser imaginada y continuamente recaracterizada a través del lenguaje, el sonido y la historia, lo cual es bastante lógico si pensamos en que quienes mueren por la patria suelen provenir de sectores populares y estos no poseen una historia escrita, por tanto la oralidad es una base fundamental donde cimentar dichos sentimientos de pertenencia; porque contando historias el hombre logró evolucionar, por lo tanto es en esa lengua encontrada en el regazo de la madre y abandonada solo en la tumba; en donde los pasados se respetan, las camaraderías se imaginan y los futuros se sueñan(xii).

Notas:

[i] Ensayo basado en : Anderson, Benedict; Comunidades imaginadas: reflexiones sobre el origen y difusión del nacionalismo, editorial FCE, México, 1993

[ii] Estudiante de la carrera, Licenciatura en Historia.

[iii] Gellner, Ernest(1983); Naciones y nacionalismos,Alianza editorial, Madrid, España, 1988

[iv] Anderson, Benedict; Comunidades imaginadas: reflexiones sobre el origen y difusión del nacionalismo, Pág. 203, editorial FCE, México, 1993.

[v] Anderson 1993, Op. cit, 205.

[vi] O’Phelan, Scarlett; Un siglo de rebeliones anticoloniales, Perú y Bolivia (1700-1783), Cuzco, Centro Bartolomé de Las Casas, 1988

[vii] Anderson 1993, Op. cit, 205.

[viii] Conversi, Daniel; “Reassessing Current Theories of Nationalism: Nationalism as Boundary Maintenance and Creation” en revista Nationalism and ethnic politics, N°1, 1995. http://easyweb.easynet.co.uk/conversi/reassessing.pdf

[ix] Hobsbawm, Eric, Ranger, Terence; La invención de la tradición, editorial critica, Barcelona, España, 2001.

[x] Foucault, Michel; Defender la sociedad: discurso en el collage de France (1975-1976), editorial FCE, México, 2002.

[xi] Nikolaievich, Valentín; El marxismo y la filosofía del lenguaje, editorial Alianza, Madrid, España, 1992.

[xii] Anderson 1993, Op. cit, 217

8 thoughts on “A propósito de nacionalismos, usos e imaginación; reflexión en torno a la propuesta de comunidades imaginadas.[i]

  1. Jorge Said Barahona says:

    Bien, con ese resumen, termino de completar la trilogia de autores basicos para adentrarse en el estudio de esta tematica, asi que para los que buscan ayudatareas, ayuda para trabajos o simplemente por interes, pues bien en HDE ya hemos ensayado con Gellner, Hobsbawm y Anderson, los cuales los ayudaran bastante para entender los procesos de construccion de la nación, procesos que son bastante comunes en los ultimos siglos de historia.

    Enlaces:
    Invencion de la tradicion:
    http://hablemosdehistoria.com/archivos/de-la-invencion-de-la-tradicion-a-la-imaginacion-de-la-nacion/

    Nacionalismos y modernidad:
    http://hablemosdehistoria.com/archivos/los-nacionalismos-y-la-modernidad-breve-reflexion-en-torno-a-la-propuesta-de-ernest-gellner/

    Naciones y nacionalismos:
    http://hablemosdehistoria.com/archivos/naciones-y-nacionalismos-apuntes-para-el-estudio-de-una-problematica-complejai/

    Ufff, ojala les sirva de algo.
    saludos a tod@s.

  2. Jorge Said Barahona says:

    claro, aunque no me adentro mucho en lo que tu planteas, aca lo que tratamos es como se inventa esto y como opera en el tejido sociocultural, es mas, la invencion de una nacion obviamente discriminará y aislara al resto de pueblos hasta ahogarlos, aca en chile por ejemplo lo hacen con los mapuches quienes piden autonomia dentro del Estado, lo cual es imposible ya que quedo estipulado constitucionalmente.

    En fin, por eso vale la pena hecharle una revisada a estos temas, porque siempre hay una vuelta que darle.

    saludos

  3. Mario Roberto Molina says:

    Tampoco estoy convencido del concepto de Nación. Ha destruido identidades y pueblos en búsqueda de un proyecto homogéneo liderado por unos pocos. Justamente, al establecer una única identidad, la Nación debe borrar todas las precedentes, imaginando un nuevo “nosotros”, así como una visión particular sobre el “otro”. No por nada “Comunidades imaginadas” de Anderson es uno de los textos más esclarecedores sobre ésta problemática tan presente a lo largo de la Historia. De todas formas, muy bueno los aportes.

  4. Le diste en el clavo mario, esa vision sobre el “otro”, pasa a transformarse en la negacion de estos “otros”, de ahi la importancia de los estudios culturales, como vemos la cultura popular se formar y se crea con lo que la cultura oficial niega e impone, hay un texto antiquisimo de jose marti, en el cual retrata esto, haciendo la analogia de sudamerica, como el cuerpo de una madre enferma, en donde las fuerzas performativas de la identidad y del lenguaje, eran inyectados desde fuera.

    De ahi que Martí en su libro “Nuestra America”, deja en claro la condicion de nuestra identidad denegada.

  5. Monserrat says:

    mee gusto el comentario a mi me gusta muxo la sociedad por mi nunca faltaria a clases de sociedad nose xq es lo q mas me gusta de todas las materias despues lenguaje tengo puros 6 y 5 me super en esa materia ojala no quede pega en 7 basico no quero repetrir de curso quiero seguir adelante no quero repetir ayudenme plissssssssss BYE-BYE ME DESPIDO CON GUSTO DE HABER HECHO ALGUN COMENTARIO HASTA PRONTO NOS ESTAREMOS HABLANDO .

  6. Jorge Said Barahona says:

    Saludos monse, es un placer para mi, saaber q te gusta lo q por aca se escribe.

    abrazos desde la distancia
    q son nada…. a veces…

  7. hassan palacios says:

    me parece muy interesante como a tomado el tema del nacionalismos y la nación, pues yo tengo que hacer un trabajo comparativo entre Hobsbawm y Anderson; no conocía Gellner, pero lo tendré encenta en mi reflexión, me asalta la duda de saber como es que la nación desconoce otros sistemas culturales pues yo soy de Colombia donde somos una sociedad pluricultural así consignada en la constitución, pero dice por parte de los historiadores que somos un estado sin nación y eso me confunde.
    por otra parte, me interesa que me ayuden a clarificar donde va el debate de nación/nacionalismo y como podemos verlo dentro de una dinámica latinoamericana.

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